¿Por qué debe emitirse y, en su caso, exigirse el comprobante de pago?

Como ciudadanos, muchas veces somos proclives de exigir prestaciones sociales económicas a los diferentes estamentos del Estado (gobierno central, regional, municipal).

Sin embargo, pocas veces somos conscientes que, como ciudadanos, estamos en la obligación de ayudar a incrementar los recursos estatales, a fin de tener un Estado con una mayor capacidad económica a efectos de cubrir las múltiples, variadas y diversas necesidades sociales de la población.

Por lo mismo, el deber constitucional de contribuir (y su corolario, el deber de colaborar) no solo obliga al transferente a emitir el respectivo comprobante de pago a efectos de documentar la realización de la operación, sino que, además, como consumidores estamos también en la obligación de requerir la emisión del respectivo comprobante de pago por las adquisiciones efectuadas.

En atención a ello, el numeral 6) del artículo 174° del Código Tributario sanciona con el comiso al comprador que no obtiene de su vendedor los respectivos comprobantes.

Ahora bien, particularmente considero que el Sistema Tributario Nacional presenta una de sus mayores debilidades precisamente en el tema de emisión del comprobante de pago, ello por las razones siguientes:

En primer término, de conformidad con los artículos 8° y 12° del Reglamento de Comprobantes de Pago, dichos documentos solo pueden brindarse en forma pre impresa a los adquirentes, siendo que esta situación ha generado una proliferación de comprobantes de pago falsos y/o no fehacientes, lo cual, lo único que genera es un perjuicio en contra de los mismos contribuyentes.

Por ende, resulta importante la implementación masiva de procedimientos informáticos de emisión de comprobantes de pago.

Por otro lado, respecto de los consumidores o usuarios, tampoco existe una motivación extrínseca para exigir el correspondiente comprobante de pago, a diferencia de lo que si ocurre con los contribuyentes, que exigen la emisión de factura por sus respectivas adquisiciones, habida cuenta que estos si requieren sustentar costo, gasto o crédito fiscal.

En este sentido, particularmente se considera que los consumidores finales deberían sustentar parte de las deducciones personales permitidas por la Ley del Impuesto a la Renta mediante los respectivos comprobantes de pago.

Fuente: Revista Actualidad Empresarial