DEPRESIÓN, ESTRES, ANSIEDAD

ANSIEDAD

     Estado o sensación de aprensión, desasosiego, agitación, incertidumbre y temor resultante de origen intrapsíquico más que externo, cuya fuente suele ser desconocida o no puede determinarse. Este estado puede ser consecuencia de una respuesta racional o determinada situación que produce tensión, como pasar un examen o solicitar un empleo, o de una preocupación general sobre las incertidumbres de la vida.

     Los individuos que experimentan enfermedades suelen tener miedo o ansiedad. Muchas experiencia asociadas a la enfermedad amenazan la situación física social, financiera, emocional y espiritual, produciéndose tensión y aprensión. La ansiedad es un sentimiento difuso, sujetivo, asociado a incomodidad, impotencia, inseguridad y aislamiento. En cambio, el concepto de miedo sugiere que la persona tiene una fuente o razón concreta para ese sentimiento.

     En la ansiedad se pueden diferenciar niveles y tipos. Peplau (1963) identificó cuatro niveles de ansiedad. En la leve la persona está alerta, motivada y productiva, por lo cual es considerada. Como un nivel normal y beneficioso para el buen funcionamiento. La ansiedad moderada produce ciertas molestias, preocupación y desasosiego. La persona que experimenta ansiedad moderada es menos capaz de aprender. Concentrarse o trabajar. El tercer nivel de ansiedad es grave y en el se observan paseos, insomnio, temblores, taquicardia e irritabilidad.

DEPRESIÓN

     Disminución de la actividad emocional, vital, trastorno del humor caracterizado por sensación de tristeza, desesperación y falta de ánimo explicable por alguna tragedia o pérdida personal. Estado emocional patológico caracterizado por sentimiento exagerados de tristeza, melancolía, abatimiento, disminución de la autoestima, vacío y desesperanza que no responde a una causa real explicable. Las manifestaciones son muy variables y van desde una falta ligera de motivación e incapacidad de concentración hasta alteraciones fisiológicas graves de las funciones corporales y pueden corresponder a diferentes síntomas de diversas enfermedades físicas y mentales en complejo síndrome asociado con una enfermedad en particular o un trastorno mental específico. La depresión se considera neurótica cuando la causa precipitante es un conflicto intrapsíquico o una situación traumática identificable incluso aunque el paciente no sea capaz  de explicar su propia reacción; por el contrario se considera sicótico cuando existe un deterioro grave de las funciones psíquicas y mentales como consecuencia de algún conflicto intrapsíquico no identificable. En este caso suelen existir alucinaciones, delirios y un estado de confusión con respecto al tiempo, el espacio y la identidad.

EL ESTRÉS

     Es un fenómeno universal, cada individuo tiene respuestas únicas y muy personalizadas al estrés, respuestas que pueden ser adaptativas o maladaptativas y están bajo la influencia del contexto del estrés. El estrés se define como una amplia gama de experiencias en las que se produce tensión cuando las situaciones exigen un esfuerzo, un afrontamiento y un nivel de adaptación por parte del individuo. Los factores estresantes puede dividirse en físicos, de desarrollo, emocionales, ambientales, sociales, cognoscitivos o espirituales.

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA RESPUESTA AL ESTRÉS

     La relación estrés-enfermedad es un proceso complejo en el que intervienen distintos factores.

FACTORES PERSONALES.

Los factores personales influyen sobre la respuesta individual al estrés. Estos factores son la herencia, el funcionamiento previo y cognoscitivo; el temperamento de una persona, sus creencias, sus actitudes, sus expectativas y sus suposiciones son otros ejemplos de factores personales que afectan la respuesta al estrés.

FACTORES SOCIOCULTURALES.

Los factores socioculturales, como las finanzas, los sistemas de apoyo y la relación social, pueden amortiguar los efectos del estrés. La mayor incidencia de trastornos mentales o de sufrimiento psicológico en las personas de nivel socioeconómico más bajo parece deberse a su mayor exposición a condiciones de vida estresantes.

FACTORES INTERPERSONALES.

La calidad de las relaciones interpersonales tiene la posibilidad de facilitar o interferir en la adaptación de la persona al estrés. Los vínculos íntimos, sobre todo la calidad de la relación matrimonial, y familiar, son fuentes de apoyo importantes. Las relaciones interpersonales negativas actúan como factores estresantes.

FACTORES ESPIRITUALES.

El espíritu  de un individuo es un factor mediador que influye sobre el estrés. Las creencias espirituales bien establecidas, así como los aspectos sociales de la religión, puede proporcionar a los adultos de edades avanzada un mecanismo de afrontamiento positivo.

FACTORES AMBIENTALES.

El medio ambiente físico influye notablemente sobre la adaptación de la persona al estrés. Los factores ambientales con el aire, el suelo, el agua, el ruido la muchedumbre y el clima, las posibilidades estéticas y la calidad del medio en que se trabaja y se vive. Estas variables pueden contribuir a una sensación de bienestar o actuar como factores estresantes que faciliten el desarrollo de la enfermedad.

FACTORES LABORALES.

Algunos de los factores que aumentan el estrés en el trabajo son bastante frecuente en distintos grupos de trabajadores: miedo a la pérdida del empleo, sobrecarga de trabajo, escasa carga de trabajo, falta de control sobre el propio trabajo, supervisores o compañeros que no ofrecen apoyo, limitadas oportunidades laborales, conflictos, aburrimiento o incertidumbre.

SALUD MENTAL

     La OMS; define la salud como el estado completo de bienestar físico mental y social y no solamente como ausencia de enfermedad o validez.

Salud Mental es la capacidad del ser humano de identificarse como individuo dentro de una determinada sociedad o cultura relacionando objetiva y armónicamente con el medio en el que participa cuando mayor bienestar para el y para los demás y adquiriendo por ello un sentido para su existencia.

Salud mental se manifiesta cuando el hombre tiene un rendimiento óptimo en relación consigo mismo y con el grupo social y se expresa de manera correcta y creadora, es decir cuando lucha frente a los conflictos, busca resolverlas y cuando lo ha logrado continua buscando nuevas soluciones a nuevos problemas a los que ha de enfrentarse.

Características de una persona sana.

  1. Vivir satisfecho de sí mismo.
    1. Sentirnos bien en relación con las demás personas.
    1. Sentirnos bien en relación con lo que realizamos.

ADAPTABILIDAD.

  • Es la capacidad del individuo de poder ser flexible a la situación que sea capaz de afrontar cambiar con los tiempos es necesario para nuestra salud y para nuestra supervivencia.
  • Entendemos por adaptabilidad y por salud mental la capacidad de trabajar de amar y de divertirse en una medida equilibrada.

CARACTERÍSTICAS O ASPECTOS DE LA ADAPTABILIDAD.

  1. TENSIÓN.

Se refiere al nivel y al impacto por la angustia en la persona entre los indicios de tensión se encuentra la adaptación, morderse las uñas, sudor, respiración rápida y una sensación de tensión física.

2.  ESTADO DE ANIMO

     Se refiere a como se siente la persona.

3.   PENSAMIENTO

Se refiere aquello en lo que piensa la persona se clasifica en diversos modos; adecuada inadecuada continua o periódica madura o regresiva.

4.   ACTIVIDAD

Se refiere a aquello por lo que se interesa la persona y lo que hace en la actividad.

5.   ORGANIZACIÓN Y CONTROL.

     Es la esencia la cualidad de autodisciplina. Se refiere a nuestra capacidad y libertad para planificar y llevar a cabo lo que deseamos tocar. La conducta de organización y control afecta todo el trabajo como a la diversión y se manifestará de diversos modos.

6.   LAS RELACIONES PERSONALES.

     Se refiere al estilo y a la estabilidad de las relaciones con los padres, los colegas, compañeros de trabajo, los vecinos, los amigos y otros.

7.   LO FISICO.

     La conducta física.

INCIDENCIA DEL SUICIDIO

     Se calcula que hay de 10 a 20 muertes por suicidio por cada 100 000. Personas en los Estados Unidos, sin embargo, como muchos suicidio se informan como muertes accidentales, esta estimación es probablemente baja.

     Las personas separadas, divorciadas y viudas tienen dos veces más probabilidades de cometer suicidio que la población en general. Los hombres por encima de los 50 años tienen el doble de índice de suicidio que los hombres de 25 años. En la población anciana, el índice de suicidio se eleva a 53 personas de cada  100 000 ancianos y cuenta con 39% de los suicidios con éxito. Con el aumento en el número de personas ancianas. Este índice de suicidio tiene graves implicaciones para el futuro.

     En el estudio de 80% de todos los suicidios de éxito dieron avisos verbales o no verbales de que estaban pensando en el suicidio; el 70% de las víctimas habían visitado a su psiquiatra de 3 a 6 meses antes del suicidio.

SIGNIFICADO DEL SUICIDIO LPARA LA ENFERMERIA EN SALUD MENTAL

     El suicidio es un problema mundial, nacional, local y familiar. Como tal es de preocupación fundamental para la profesión de enfermería. Las enfermeras tienen que estar activamente implicadas en prevenir los suicidios educando a la población en general. Sobre los factores de riesgo. Siguen suicidios y actuaciones. Los enfermeros también tienen que prepararse para hacer valoraciones de suicidio en personas que están en el centro clínico o en la comunidad. Cuando el riesgo de suicidio se identifica, los enfermeros tienen que actuar rápida y eficazmente, cada enfermera tiene la responsabilidad de ser competente en la actuación sobre el suicidio en la misma forma en que se espera.

VIGILANCIA CONTRA EL SUICIDIO

El paciente deprimido requiere de vigilancia puede estar pensando en el suicidio. Los signos de depresión incluyen la falta de entusiasmo, insomnio prolongado, desinterés, rechazo a hablar, aspecto negligente y sentimiento se subestimación. El suicidio en un paciente no sicótico, con frecuencia. Es un intento de escapar por luna situación agobiante. La hostilidad también es, con frecuencia, un factor dentro del cuadro. El enojo consigo mismo y el deseo de lastimar a los que le rodean y le han lastimado son factores que incluyen pero pasan inadvertido para el paciente en algunos casos se puede evitar el suicidio si el paciente piensa que hay una persona en el mundo que la escuche y se preocupa por el, esta persona puede ser la enfermera. Los antecedentes que conducen al suicidio consisten de una cadena larga y complicada de acontecimientos y sentimientos. El imperativo que la enfermera conozca la depresión y proteja al paciente informando con celeridad al médico sus observaciones. Los peligros obvios como es una navaja de rasurar deben alejarse del paciente de inmediato. Dependiendo del paciente y de las órdenes del médico, taimen se retiran otros artículos como ropa (cinturón, corbatas) objetos de  vidrio, tijeras plumas. Ante una amenaza de suicidio se recomiendan pones atención al paciente. Puede atentar en realidad contra su vida. No debe dejársele sólo. El médico debe saberlo de inmediato y dejar por escrito en el expediente las conversaciones alrededor del tema. Es conveniente advertir a todo el personal sobre las tendencias suicidas del paciente. Cuando hay dolor, enfermedad incurable, incapacidad en avance y muerte inminente. Situaciones que pueden encontrarse en cualquier piso de un hospital general. El suicidio, al igual que el fuego siempre es una posibilidad presente. (9).