Terminales de carga

El manejo de la carga en el punto de embarque o de desembarque es una operación de gran importancia en la cadena de distribución física, y por ello la descripción de las condiciones físicas de estos sitios tiene relevancia para los exportadores e importadores. Los terminales de carga generalmente hacen parte de las instituciones en las estaciones de transporte terrestre, tanto ferroviario como carretero, puertos o aeropuertos. La infraestructura varía de tamaño, de acuerdo con el flujo de carga que se produce en el país o la región donde está situada y, por consiguiente, se halla en función del volumen de la carga que se moviliza a través de ella.

Los terminales de carga cumplen varias funciones, de las cuales las más importantes son: el manipuleo de carga, las interfases entre los distintos modos de transporte y la consolidación de carga.

La eficiencia de sus operaciones se refleja en el costo de los servicios que prestan y, por lo tanto, el diseño, la distribución de planta y los equipos son definitivos para prestar un servicio de alta calidad. Una mano de obra calificada y un personal especializado se ocupan de las operaciones de cargue, descargue, selección, apilamiento, almacenamiento y trámites aduaneros. El manipuleo de la carga está relacionado con el descargue de los vehículos que transportan embarques provenientes de los distintos exportadores (embarcadores). Comúnmente se trata de camiones con carga general (unitarizada en paletas o contenedores) o carga a granel. En algunos países el ferrocarril tiene acceso a los puertos. La carga se acumula hasta que los vehiculos (vagones, camiones, buques, aviones), según el modo de transporte internacional que se elija, lleguen a el terminal y estén listos para ser cargados.

La operación de cargue y descargue requiere de un equipo mecanizado de manipuleo apropiado, que varía según el vehículo de transporte utilizado e incluye desde montacargas sencillos hasta grúas para movilizar contenedores.

Otra de las funciones más importantes que cumplen los terminales de carga es servir de interfases entre los distintos modos de transporte. La zona de influencia de los terminales terrestres, marítimas  aéreas determina el número y el tipo de los modos de transporte que a ella convergen por distintas vías (ferroviaria, carretera, acuática y aérea). Los casos más frecuentes de interfases tienen lugar en los puertos acuáticos,  marítimos, fluviales, lacustres y en vías acuáticas interiores, a donde convergen compañías ferroviarias o de transporte carretero. En las estaciones ferroviarias se produce la interfase entre el transporte ferroviario y el carretero y, por ultimo, en los aeropuertos se produce la interfase entre el transporte aéreo y el carretero –y a veces- el ferroviario (ver diagrama 6).

La consolidación de cargas constituye una de las tareas importantes que se realizan en los terminales, y desde la aparición de los contenedores, ésta constituye una de las funciones sustanciales. La operación, llamada consolidación o grupaje, se lleva a cabo cuando cargas pertenecientes a uno o varios consignadores se dirigen a uno o varios consignatorios. En el tráfico de contenedores, la asignación de tarifas utiliza esta modalidad para aquéllos con carga completa (FLC). O carga parcial (LCL).

Los terminales de carga en puertos y aeropuertos pueden ser estatales o privadas. Estas últimas pertenecen a compañías navieras, aerolíneas comerciales o a empresas operadoras. Según el concepto general, los terminales terrestres, puertos y aeropuertos, alojan los distintos entes que intervienen en la operación, a saber, la autoridad responsable del terminal, la aduana, los representantes de los transportadores (armadores, aerolíneas y transporte interno) y los agentes (enbarcadores, OTM, transitarios).

En los años recientes se han venido utilizando áreas especiales –sobre todo en puertos acuáticos-, como patios para contenedores, con el fin de apilar y reparar estas unidades de carga y, cuando es preciso, consolidar la carga.