Transporte marítimo

El mar constituye un vía excelente, ya que por su conexión con otras vías acuáticas naturales o artificiales, es posible el acceso al interior de muchos países. Entre ellas se encuentra el sistema de la cuenca del Amazonas y la del Río de la Plata, en América del Sur; la vía fluvial marítima del San Lorenzo y los Grandes Lagos, en América del Sur; la vía fluvial marítima del San Lorenzo y los Grandes Lagos, en América del Norte; los ríos Congo y Níger, Mekong y Yang Tse Kiang en África y Asia, respectivamente.

Las vías acuáticas no son tan numerosas ni tan accesibles como las rutas aéreas, y por lo tanto es preciso emprender algunas obras de adecuación como la remoción de rocas sueltas y otros obstáculos, y el dragado de lugares poco profundos para hacer más fluido el transporte acuático.
La parte más significativa de la inversión de capital que realizan los transportadores acuáticos está en el equipo de transporte y en cierta medida en gastos del terminal.

Puesto que las vías acuáticas y los puertos son generalmente de propiedad y manejo estatal, solamente una porción pequeña de dichos costos de infraestructura, especialmente aquellos costos operacionales de las vías acuáticas interiores, se deben a los transportadores acuáticos.

Los costos fijos más importantes de los transportadores acuáticos están relacionados con las operaciones en el terminal y comprenden las tarifas portuarias (una vez que el buque entra en el puerto marítimo) y ellos costos de manipuleo de la carga. Los bienes transportados a granel están sujetos a tarifas distintas cuando se utiliza equipo de manipuleo mecanizado. No obstante los altos costos del terminal son compensados por los muy bajos de navegación.

Los costos variables, que comprenden los relacionados con el manejo del equipo de transporte, son especialmente bajos debido a la escasa fuerza que exige el movimiento a baja velocidad. Con altos costos del terminal y muy bajos de navegación, el costo por TM/km descienden sensiblemente con la distancia y el tamaño del embarque. Así pues, el agua constituye una de las vías de transporte más económicas para grandes distancias y para grandes volúmenes de carga a granel.

I. VENTAJAS
• CAPACIDAD
Este es el modo que emplean los vehículos de transporte de mayor capacidad. En la actualidad hay buques petroleros de 500.000 TM.

• COMPETITIVIDAD
Gracias a su gran capacidad y a la fuerza motriz que emplea, este modo de transporte se beneficia de las economías de escala, lo cual le permite ofrecer tarifas de flete más bajas que cualquier otro modo de transporte.

• FLEXIBILIDAD EN LOS TIPOS DE CARGA
En mayor medida que cualquiera de los otros, este modo de transporte ofrece gran variedad de buques para los distintos tipos de carga, a saber: Carga general (suelta y unitarizada); carga a granel (líquidos: Tanqueros de diferentes tipos; sólidos: Buques grancleros y buques de servicio combinado) y carga refrigerada.

• CONTINUIDAD DE LAS OPERACIONES
En un rango de 24 h, este modo de transporte es menos susceptible de sufrir variaciones, por condiciones climáticas adversas.

II. INCONVENIENTES
• ACCESIBILIDAD
Generalmente, los puertos marítimos están ubicados en sitios apartados de los lugares de producción y del destino final de las mercancías. Por tanto, siempre precisa transporte previo y posterior a la llegada de la carga al puerto, lo cual implica más manipuleo y mayor riesgo de daño. Además, cuando hay que hacer un transbordo, el tiempo que la carga permanente en tránsito es más largo. Algunas rutas marítimas se cierran en invierno por congelamiento (como la del Río San Lorenzo) y el acceso al interior de Canadá o Estados Unidos se hace imposible.

• COSTOS DE EMBALAJE
El manipuleo en puerto exige un embalaje de la carga resistente y relativamente costoso.

• VELOCIDAD
Todos los demás modos de transporte son más rápidos, incluso cuando se trata de los últimos modelos de buques portacontendores (buques celulares de tercera y cuarta generación). La duración promedio de la travesía es más larga que por aire o por tierra (ferrocarril o camión), lo que repercute sobre los intereses y el monto del capital inmovilizado por inventario.

• FRECUENCIA DE LOS SERVICIOS
El despacho de buques no ofrece tantas posibilidades como el servicio de carga aérea regular, el transporte carretero o ferroviario. La menor frecuencia de los servicios de transporte marítimo aumenta la duración del almacenamiento de la mercancía, lo cual se traduce en una baja rotación de inventarios.

• CONGESTIÓN PORTUARIA
Es cada vez más frecuente, especialmente en aquellos países donde no se produjo una adecuación de las instalaciones portuarias (los países exportadores de petróleo) paralela al aumento de su comercio exterior. Esto distorsiona el trafico y aumenta considerablemente los gastos por sobrestadía.