Gestión Curricular

La Gestión Curricular implica el proceso de estimular y dinamizar el desarrollo del currículo en sus diferentes fases o etapas: investigación, programación, instrumentalización, ejecución y evaluación. Se puede llevar a cabo en el nivel macro, por ejemplo, en un Ministerio de Educación

La Gestión Curricular dice relación con el diseño, desarrollo, alcance, articulación y evaluación del currículo escrito, enseñado y comprobado en todas las disciplinas. Lo anterior implica, implementar y monitorear el currículo.
En un mundo de hoy tan controvertido, donde se agudizan no sólo las contradicciones políticas e ideológicas, sino las que tienen un carácter cienciológicos, donde brotan las concepciones paradigmáticas de todos los tipos y sobre todos los problemas, fundamentalmente, sobre la formación del hombre, la Pedagogía como Ciencia que se ocupa de la educación de las nuevas generaciones, debe partir de las leyes fundamentales histórico-dialécticas del materialismo y de su concreción dentro de la coyuntura histórico-cultural que le ha tocado vivir a nuestra sociedad.

Ello no quiere decir, que independientemente de la necesidad de tener que confrontar las múltiples corrientes que desde todas partes nos llegan desde el punto de vista filosófico, epistemológico, sociológico, psicológico, pedagógico, etc. y de enfrentar la lucha de la mercadociencia en el plano externo y su impacto en el plano interno, tenemos la necesidad también‚ de encontrar nuestra propia teoría pedagógica sobre la base de la riqueza educativa de la práctica escolar desarrollada durante más de 100 años y de nuestras propias condiciones, costumbres, tradiciones, idiosincrasia.

La necesidad de concebir un sistema educativo dirigido a lograr la formación de la personalidad de las nuevas generaciones, hace que la problemática de la teoría curricular dentro de la Pedagogía como la ciencia fundamental donde recae esta formación, alcance un significante papel.

Aun cuando, la práctica de los últimos años ha demostrado dos tendencias suficientemente significativa: los programadores educativos se han interesado más por transformar, cambiar o mejorar los programas que comprender más profundamente la naturaleza del currículo y de la misma forma, aunque se estimule a los profesores y a los dirigentes escolares a participar dentro de la problemática reformista, en la búsqueda de satisfacer un reclamo popular, ninguno ha estado interesado en particular en la teoría del currículo.

Ello no quiere decir, que no exista la necesidad de profundizar lo suficiente en la teoría para comprender mejor la práctica. Teniendo en cuenta el desarrollo de las ciencias en la actualidad la necesidad cada vez mayor de obtención de mejo-res resultados en cualquiera de las tareas económicas y sociales que la sociedad demande, no es posible concebir hoy un sistema educativo sin apoyarse en la teoría y la práctica curricular.

La teoría curricular como esfera de la Ciencia Pedagógica.
La teoría curricular tiene una relativa larga tradición en la Pedagogía, aunque la propia Pedagogía como ciencia es relativamente nueva comparada con el desarrollo de otras ciencias. Sobre todo, en los países capitalistas de Europa, la teoría curricular fue vista como parte de la Didáctica y a menudo relacionada con una teoría de la escuela. En ella se desarrollaron de forma especial normativas orientadas por determinadas corrientes científico-espirituales y clericales que representaron concepciones teóricas de los llamados “planes de estudios”.

También la Pedagogía positivista burguesa, que durante bastante tiempo mantuvo la cuestión de los objetivos y del contenido de la educación en contra de la abstinencia y que se limite a una “investigación de cosas ” en el campo del fenómeno educativo, le preste una gran atención, en tiempo relativamente temprano, a problemas teóricos curriculares, tales como: la determinación de los objetivos y el contenido del aprendizaje. Sin embargo, en la actualidad, en el contexto de las “investigaciones curriculares” los países capitalistas han hallados la forma de resumir en una síntesis, ideas, criterios y posiciones de diferentes tipos y origen que, aunque llenas de contradicciones, han invadido la teoría y la práctica pedagógica de su proceso educativo.

Sobre la base de una posición histérico dialéctica materialista la teoría curricular alcanza una nueva calidad y un nivel superior de desarrollo, dado no sólo sobre la base de la variación de los objetivos y el contenido instructivo-educativo derivado de otra concepción del mundo, sino también de las exigencias y las posibilidades de la planificación y dirección científica del proceso social.

La planificación y la dirección del proceso educativo, sobre todo en su forma estatal institucionalizada, requiere de un fundamento teórico sólido integrado no sólo desde el punto de vista filosófico, sociológico y psicológico, sino también, desde el punto de vista de la teoría de la planificación y de la dirección científica.

La teoría curricular como disciplina de la Ciencia Pedagógica se ocupa de la planificación y de la dirección de todo el sistema de influencia educativa que se lleva a cabo en las instituciones escolares hacia la formación de la personalidad de los alumnos.

De lo anterior se desprende que de acuerdo con el modo de organización de la educación y de la enseñanza se pueden distinguir diferentes teorías curriculares y llegar a caracterizarse mediante la peculiaridad de su objeto científico específico.

Como todas las demás áreas científicas, también la teoría curricular tiene una fundamentación social y determinadas tareas de acuerdo con las diferentes funciones que realiza en el reconocimiento y la variación de la realidad. Desde el punto de vista científico general se pueden distinguir en la literatura clásica sobre esta problemática cuatro funciones esenciales:
• Función descriptiva,
• Función explicativa,
• Función pronostica predictiva y la
• Función prescriptiva, instrumental

Atendiendo a la amplitud del campo de acción que se le asigna hoy a la teoría curricular, deben agregarse otras funciones tales como:
• Función orientadora,
• Función reguladora y la
• Función de control y evaluación.

Al igual que las demás Ciencias o disciplinas científicas, la Teoría Curricular posee un aparato conceptual o categorías que caracterizan su objeto y sus resultados y, al mismo tiempo, permiten reflejar de manera objetiva y completa, dentro de lo posible, lo esencial de los fenómenos y los estados de las cosas.

A partir de la concordancia con la realidad, de lo adecuado de su definición o explicación dependen (y no en última instancia), el valor y el efecto práctico de la teoría que emplean estas categorías.

Este axioma o principio máximo de la teoría dialéctico-materialista del conocimiento, en la que la práctica constituye punto de partida, objetivo y criterio de “verdad” de todo conocimiento, halla confirmación permanente en la vida de la sociedad.

Entre los conceptos (o categorías) esenciales con que trabaja la Teoría Curricular, conjuntamente con las otras disciplinas de la Ciencias Pedagógicas, pertenecen:
• Personalidad del que se derivan, entre otras:
a) Estructura de la personalidad,
b) Cualidades de la personalidad,
c) Desarrollo de la personalidad.
• Educación de la que se deriva, entre otras:
a) Objetivo de la educación,
b) Contenido de la educación,
c) Medio de la educación.
• Formación del que se deriva, entre otros:
a) Formación de la personalidad,
b) Formación general, técnica o especial,
c) Formación profesional.
• Enseñanza del que se deriva, entre otros,
a) Objetivo de la enseñanza,
b) Contenido de la enseñanza,
c) Método de enseñanza.
Entre los conceptos de la Teoría Curricular de mayor relevancia está, por supuesto, el propio de “Currículo”.

En el marco de América Latina, existe una gran diversidad de criterio utilizado en la práctica educativa no sólo sobre el concepto de Currículo, sino también sobre su origen, pertenencia, evolución, clasificación, conformación, materialización y evaluación.

Ello posiblemente está‚ dado, por el insuficiente estudio teórico sobre el mismo, provocado por las exigencias de las transformaciones de la práctica educativa sin contar con el tiempo requerido para explicarse el sistema de relaciones e interrelaciones, las contradicciones y las regularidades que en un período histórico concreto están determinando el comportamiento del proceso docente-educativo y poder, de esta forma, extraer de ellos los principios que pudieran establecer las bases en que se asiente una concepción curricular determinada.

Es incuestionable que uno de los problemas principales que limitan el desarrollo de la teoría curricular es la no existencia de un código de comunicación o vocabulario común que propicie la comprensión de lo tratado. Por otra parte está la cuestión de lo ontológico, es decir, qué es?, insumo o proceso, resultado o producto, retroalimentación o normas, proyecto o realidad, o todas estas cosas al mismo tiempo.

Como se puede apreciar, el concepto de “currículo” es probablemente uno de los más controvertidos de todos los que normalmente constituyen objeto de análisis dentro de los problemas pedagógico-didáctico que los pedagogos deben enfrentar.

Desde su aparición en el 1918 en el libro de Bobbit denominado “The Currículum” hasta la fecha, han surgidos en la literatura contemporánea múltiples y diferentes posiciones sobre este concepto entre las que pudieran mencionarse:

Zais ,R.S. es del criterio que el término currículo es utilizado ordinariamente por los especialistas de dos manera:

  1. Para indicar un plan para la educación de los alumnos (significado prescriptivo),
  2. Para identificar un campo de estudio (como disciplina). Es de la opinión que currículo es “es aquello que debe ser llevado a cabo en las escuelas, es el plan o la planificación, por la cual se organizan los procesos escolares de enseñanza-aprendizaje”
    • Currículo como sinónimo del plan de estudio, donde se considera la distribución de asignaturas a lo largo de diversos años y semestres con una duración determinada.
    • Currículo como sinónimo de disciplina, donde prevalece el criterio de que lo fundamental es el programa de estudio,
    • Currículo como sinónimo de producto, donde lo predominante es la definición previa de los resultados que se espera obtener de los estudiantes.
    • Currículo como sinónimo de proceso, donde se considera el sistema como un esquema en el que existe una entrada (input) proceso y la salida (out-put), con una relación entre la entrada y la salida: la retroalimentación (feed-back); lo importante para el diseño no es ni la entrada ni la salida sino tener dispuesto todos los elementos y aspectos que se encuentran en el proceso.
    • Currículo como sinónimo de recorrido, que lo que se trata fundamentalmente de identificar y de-finir todos los espacios, los momentos y las acciones por medio de los cuales el estudiante va a pasar.
    • Currículo como sinónimo de educación, en la que se distinguen las consideraciones siguientes:
  • Currículo es todo lo que hace y ofrece la institución educativa para preparar a los individuos.
  • Currículo es la suma de experiencias que bajo la orientación de la institución educativa se ofrece a los niños.
    Da Silva, T. T. dice que el currículo es “…la creación, selección y organización del conocimiento escolar”

Estos, como el estudio también de otros prestigiosos autores entre tales como: Gagné‚ R.M. (La planificación de la enseñanza.1967), Engler, D. (Intructional technology and the curriculum.1970), Ausubel, D. (Algunos aspectos psicológicos de la estructura del conocimiento.1973), Díaz Barriga, A.(Didáctica y currículum.1984), Apple, M.W. (Ideología y curriculo.1982), posibilitan llegar a la conclusión de que las distintas concepciones conceptuales sobre currículo pueden agruparse de forma general en:
a) Las que consideran el currículo como contenido,
b) Las que consideran el currículo como planificación y
c) Las que consideran el currículo como realidad interactiva.

Teniendo en cuenta que existe una unidad dialéctica entre exigencias sociales y condiciones sociales, entre lo que es y lo que debiera ser, entre las aspiraciones y las vías para su materialización, la problemática curricular debe verse como un proceso integrado que abarca el conocimiento del currículo real (diagnóstico de la realidad, el ser) como antecedente, la planificación del deber ser (diseño curricular) y su comportamiento en la práctica con todas las implicaciones y manifestaciones que las condiciones históricas concretas imponen.

Según el Ministerio de Educación el curriculum; “Es un conjunto organizado de aprendizajes que desarrolla el educando en un proceso gradual y permanente planificado por el sistema educativo en función de la realidad concreta y basado en los principios, fines y objetivos de la Educación Peruana” , encontramos las situaciones siguientes:

• Falta de pertinencia ante necesidades del educando; el curriculum vigente no ha sido diseñado en los derechos y las necesidades de los niños, no responde de manera coherente a sus requerimientos y expectativas
• Indiferencia frente a las necesidades de los educandos; las condiciones de vida, la crisis sociales generales necesidades y problemas mayores y más profundos que el curriculum no ayuda a resolver, hay perdida de motivación en los educandos por su educación.
• Sentido uniformizador; se tiende a moldear conductas, mediante un curriculum que orienta la actividad educativa a la memorización mecánica. El niño resulta tímido y conformista, y se ajusta a las reglas de disciplina y buen comportamiento.
• Falta de sentido práctico de lo que se enseña; lo que se aprende en el aula casi no tiene aplicabilidad en la vida práctica. Las escuelas imponen sus propias metas al margen de la comunidad, ello refuerza el memorismo y el verbalismo.
• Indiferencia frente a los saberes de los niños; poseedor de valores, actitudes, conocimientos y experiencias previas que la escuela no considera, más bien ignora.

Ausencia de pertinencia ante las demandas sociales; los objetivos educativos no armonizan explícitamente con las demandas sociales, lo que impide un acercamiento de la escuela a la realidad en que se vive. Ni los problemas sociales coyunturales, ni los estructurales son tratados por el currículum.
• La programación curricular regional, subregional o de centro educativo, se limitan a reproducir los documentos emanadas de la Sede Central del Ministerio de Educación. Sin adecuación a las necesidades y realidad socio económico del educando.
• Escasa pertinencia respecto al entorno comunal o local; Los programas curriculares son genéricos y únicos para todo el país. No hay instancias para incorporar nuestra realidad multilingue y pluricultural.

El desfase entre el currículo y el entorno comunal se manifiesta en hechos como: el desencuentro entre escuela y experiencia vital, cotidiana de los niños, la desarticulación entre el calendario escolar y actividades económicas de la localidad, la inserción de la familia en estrategias de sobrevivencia, desarrollo y transformación, la contradicción entre la cultura escrita y tradición de oralidad, la carencia de conocimientos sobre desarrollo infantil y la evaluación inoperante.

Acceso a la modernidad; Una educación que atienda a la modernidad se concretiza con un currículo de calidad que permita al educando a acceder a los más avanzado del saber, la revolución científica y tecnológica, más humana en términos de valores y ética. Exige métodos y técnicas modernas. El currículo vigente no favorece el acceso y dominio de códigos, lenguajes y saberes tecnológicos, se menciona defectos en el Currículo de la Primaria:
• Falta de articulación entre ellas
• Predominio de objetivos cognitivos
• Desarticulación respecto a la realidad
• Metodología que no inciden en el cómo hacer
• Distorsión en el sentido de la evaluación educativa

En relación con el curriculum los mayores signos de calidad estarían dados por: su orientación central referida a:
• Desarrollo de la identidad (identidad sexual, identidad cultural, identidad nacional), lo que incluye el desarrollo de la autoestima y, consecuentemente, la educación en derechos humanos. También incluye la educación en el control ecológico de nuestros recursos naturales.
• La relación educación – trabajo, en el sentido de que la escuela recoja la experiencia de trabajo a edad temprana de los niños y que estimule y oriente la organización para el trabajo.
• La relación educación salud, lo que significa educación nutricional, educación alimentaría, educación en la prevención contra enfermedades y atención primaria de estas.

Contenidos pertinentes (referidos a la realidad de cada zona) y relevantes (útiles a la vida) referidos a:
• Desarrollo de habilidades, hábitos y actitudes.
• Desarrollo del conocimiento a partir del desarrollo de habilidades y destrezas para adquirir y construir conocimientos, no a la repetición memorística de los conocimientos elaborados por otros. El ritmo veloz con que avanzan los conocimientos y la tecnología hace que después de cinco años devengan obsoletos. Entonces, mucho de lo que el niño aprende antes de terminar la escolaridad ya está siendo superado, por tanto, es importante que aprende buscar información, a interpretarla, procesarla y a saber transferirla.
• Desarrollo del protagonismo infantil basado en el ejercicio práctico de la democracia en la vida de la escuela. Incluye el desarrollo de habilidades para la organización grupal y encaminarse al ejercicio de la autonomía individual y colectiva.
• La evaluación pedagógica del aprendizaje, es decir evaluación estimativa, no represiva. Incluye la autoevaluación grupal e individual y la heteroevaluación. Es un instrumento de diagnóstico, y de motivación y recuperación, basado en el uso de diversos medios: Pruebas gráficas, de ejecución, sociométricas, de observación directa. Sus conclusiones o calificaciones deben expresarse, de preferencia en términos cualitativos. Deben ser útiles para tomar decisiones sobre que reprogramar, que priorizar. Debe también ser ejercida por el alumno respecto de la escuela, del aula, del docente, de la vida de relación humana

Plan de desarrollo de la gestión curricular
Un plan de desarrollo de la gestión curricular de calidad es aquel que:
• Se articulará con los compromisos de gestión y desempeño, suscritos en el marco de la evaluación de desempeño de docentes directivos y asignación de desempeño colectivo cuando el establecimiento participe de estos procesos.
• Las prácticas de mejora se enmarcan dentro del área de Gestión Curricular del Modelo de Calidad de la Gestión Escolar
• Contribuye directamente al logro de los aprendizajes que demanda el currículo.
• Es elaborado participativamente por docentes técnicos pedagógicos y de aula con el propósito de recoger iniciativas que se consideran importantes para el mejoramiento de aprendizaje de los estudiantes.
• Aporta a las metas establecidas en el Proyecto Educativo Institucional (PEI).
• Si bien se enmarca en un año escolar, considera la proyección de la iniciativa y el fortalecimiento de sus objetivos en los años posteriores

Pasos para formulación un Plan de Gestión Curricular

Diagnóstico
Un Plan de Desarrollo de la Gestión Curricular tiene como propósito, definir y desarrollar una serie de acciones con el fin de superar las dificultades existentes en la institución en torno a la gestión curricular y pedagógica. De ahí que se hace necesario, antes de proceder a su elaboración, implementar un proceso de reflexión y análisis que permitan elaborar un diagnóstico institucional que acceda a identificar las necesidades con el fin de clarificar las estrategias ha implementar para centrar el trabajo en el desarrollo de competencias y habilidades en los estudiantes. Una vez que se hayan identificado las necesidades curriculares y pedagógicas del Liceo es necesario realizar una priorización de ellas, de modo de enfocar el proyecto solo en un subconjunto de ellas.

Definición de objetivos
Una vez que se han identificado las necesidades posibles de superar o mejorar a través de la implementación del Plan, se requiere definir cuál será su Objetivo General, es decir, qué es lo que busca lograr a partir de su ejecución. A partir de éste deben definirse Objetivos Específicos, los que deben dar cuenta de los cambios o avances que se quieren lograr a nivel de prácticas de gestión curricular y pedagógica.

Este ejercicio permitirá delimitar hacia donde puede avanzar la I.E. con la realización del Plan propuesto.

Formulación de metas
Luego de definidos los objetivos del plan, se deben formular las metas, tanto institucionales como profesionales que se busca cumplir con el desarrollo e implementación del plan. A través de las metas institucionales se debe dar cuenta tanto de los procesos y resultados que se requieren para alcanzar los objetivos propuestos, mientras que mediante las metas de desarrollo profesional se deben definir las competencias que necesitan ser adquiridas o perfeccionadas en los docentes técnicos pedagógicos y de aula para el buen cumplimiento de las metas institucionales y de los objetivos planteados.

Además, se deben definir Indicadores con sus correspondientes medios de verificación que permitan corroborar el nivel de logro de las metas suscritas, tanto en el plano institucional como de desarrollo profesional.

Definición de acciones
Como último paso se deben especificar las acciones de gestión curricular y pedagógica, es decir, los cursos de acción, diseños, conformación de equipos, formas de trabajo, elaboración de instrumentos, procedimientos evaluativos, entre otros, que serán desarrolladas para alcanzar los objetivos antes señalados.

Criterios de evaluación
Todos los planes presentados serán objeto de evaluación a fin de verificar la calidad de la propuesta técnica.

El criterio de aprobación de los planes se basa en una pauta de evaluación que se aplica a todos los planes presentados, la cual mide la relevancia y coherencia de la propuesta.

Resultados de la evaluación
Para que el proceso de revisión se lleve a cabo en forma clara y objetiva, se cuenta con un instrumento de evaluación que permite calificar cada plan. Paralelamente, se elabora un informe de evaluación que contiene observaciones en torno al plan presentado, indicando las mejoras que deben ser incorporadas en éste.