EVALUACIÓN EDUCATIVA

INTRODUCCIÓN

La evaluación es hoy quizá uno de los temas con mayor protagonismo del ámbito educativo, y no porque se trate de un tema nuevo en absoluto, sino porque administradores, educadores, padres, alumnos y toda la sociedad en su conjunto, son más conscientes que nunca de la importancia y las repercusiones del hecho de evaluar o de ser evaluado. Existe quizá una mayor consciencia de la necesidad de alcanzar determinadas cotas de calidad educativa, de aprovechar adecuadamente los recursos, el tiempo y los esfuerzos y, por otra parte, el nivel de competencia entre los individuos y las instituciones también es mayor.

Quizá uno de los factores más importantes que explican que la evaluación ocupe actualmente en educación un lugar tan destacado, es la comprensión por parte de los profesionales de la educación de que lo que en realidad prescribe y decide de facto el “que, cómo, por qué y cuándo enseñar” es la evaluación. Es decir, las decisiones que se hayan tomado sobre “qué, cómo, por qué y cuándo evaluar”. En general, uno de los objetivos prioritarios de los alumnos es satisfacer las exigencias de los “exámenes”.

La evaluación, al prescribir realmente los objetivos de la educación, determina, en gran medida lo que los alumnos aprenden y cómo lo aprenden, lo que los profesores enseñan y cómo lo enseñan, los contenidos y los métodos; en otras palabras, el producto y el proceso de la educación… querámoslo o no, de forma consciente o inconsciente, la actividad educativa de alumnos y profesores está en algún grado canalizada por la evaluación.

EVALUACIÓN EDUCATIVA

1.1. DEFINICIÓN
Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, evaluar quiere decir valorar, estimar el valor de las cosas no materiales.

Guija, Luis. (1996) cuando juzgamos evaluamos, porque analizamos los datos con que contamos y al mismo tiempo damos nuestro juicio de valor. La evaluación general como su nombre lo indica, se refiere a todas las acciones en general: no hay acto humano en el que no esté presente el juicio de valor o la evaluación, de allí es que la encontramos en lo ético, social, político, deportivo, económico, educativo. (Pág. 54)

El concepto de evaluación es el más amplio de los tres, aunque no se identifica con ellos. Se puede decir que es una actividad inherente a toda actividad humana intencional, por lo que debe ser sistemática, y que su objetivo es determinar el valor de algo (Popham, 1990, Pág. 12) .

Según De Miguel, M; y otros (1994) manifiestan que el término calificación está referido exclusivamente a la valoración de la conducta de los alumnos (calificación escolar). Calificar, por tanto, es una actividad más restringida que evaluar. La calificación será la expresión cualitativa (apto/no apto) o cuantitativa (10, 9, 8, etc.) del juicio de valor que emitimos sobre la actividad y logros del alumno. En este juicio de valor se suele querer expresar el grado de suficiencia o insuficiencia, conocimientos, destrezas y habilidades del alumno, como resultado de algún tipo de prueba, actividad, examen o proceso. (Pág. 78-79)

Se evalúa siempre para tomar decisiones. No basta con recoger información sobre los resultados del proceso educativo y emitir únicamente un tipo de calificación, si no se toma alguna decisión, no existe una auténtica evaluación.

Así pues, la evaluación es una actividad o proceso sistemático de identificación, recogida o tratamiento de datos sobre elementos o hechos educativos, con el objetivo de valorarlos primero y, sobre dicha valoración, tomar decisiones (García Ramos, 1999. Pág. 32).

Por su parte Verdugo Miguel (2004) sostiene que “la evaluación es un proceso que consiste en una secuencia estructurada de eventos que involucran la previsión, obtención, análisis e interpretación de la información necesaria, así como la formulación de juicios válidos y la toma de decisiones respecto al objeto, fenómeno o situación, para optimizarlo de acuerdo a determinados fines”. (Pág. 78)

Para Angles Cipriano (1995) “la evaluación es una apreciación del valor de una cosa o de un hecho según criterios que, sin ser tan rigurosos como la medición, suplen la información que aquella no puede brindar, haciéndola más completa e integral.” (Pág. 33)

Bernardo, J. y Basterretche J. (1993) afirman que “evaluar consiste en obtener el juicio de valor de una medición, al compararla con alguna ley o norma”. (Citado por Canales, Isaac. Evaluación Educativa, Apuntes. Lima: Universidad Nacional Maor de San Marcos. 2000).

Lafourcade, Pedro (1993) define la evaluación como “el proceso de recogida y tratamiento de informaciones pertinentes, válidas y fiables para permitir, a los actores interesados, tomar las decisiones que se impongan para mejorar las acciones y los resultados”. (63)”

El Ministerio de Educación del Perú, a través de la Dirección Nacional de Educación Básica Alternativa (2007) en el material bibliográfico titulado “Evaluación de los Aprendizajes en EBA – Módulo II define a la evaluación como un proceso permanente, sistemático e integral de obtención y análisis de información, inherente a los procesos de enseñanza aprendizaje y sus resultados, con la finalidad de emitir juicios y tomar decisiones. (Pág. 12)

De las definiciones planteadas Nilo, Silvio (1995) señala que en ellas se enfatiza que la evaluación es un proceso de análisis, interpretación y valoración de información y que debe ser entendida desde una relación interpersonal que posibilita un juicio pedagógico. (Pág. 22)

1.2. OBJETIVOS DE LA EVALUACIÓN EDUCACIONAL
De acuerdo a las concepciones planteadas sobre evaluación educacional, podemos decir que este proceso se realiza:

a. Para obtener información sobre:
• El proceso educativo y sus componentes en general.
• El rendimiento educativo y el desarrollo del alumno en particular.

b. Para emitir juicios de valor y tomar decisiones.
c. Para comprobar el grado en el que se alcanzan o no los objetivos.
d. Para modificar y mejorar el proceso de enseñanza – aprendizaje, a nivel de: elementos (como capacidades, objetivos, contenidos, actividades, etc.), organización de aula, nivel, centro educativo, etc.

1.3. CARACTERÍSTICAS DE LA EVALUACIÓN EDUCACIONAL
Para Flores, José. (1994) la evaluación educacional debe tener las siguientes características:

1.3.1. Sistemática
Porque establece una organización de acciones que responden a un plan para lograr una evaluación eficaz. Porque el proceso de evaluación debe basarse en unos objetivos previamente formulados que sirvan de criterios que iluminen todo el proceso y permitan evaluar los resultados. Si no existen criterios que siguen una secuencia lógica, la evaluación pierde todo punto de referencia y el proceso se sumerge en la anarquía, indefinición y ambigüedad.

1.3.2. Integral
Porque constituye una fase más del desarrollo del proceso educativo y por lo tanto nos proporciona información acerca de los componentes del sistema educativo: Gestión, planificación curricular, el educador, el medio socio-cultural, los métodos didácticos, los materiales educativos, etc. De otro lado, porque considera que la información que se obtiene de cada uno de los componentes están relacionados con el desarrollo orgánico del sistema educativo.

1.3.3. Formativa
Porque su objetivo consiste en perfeccionar y enriquecer los resultados de la acción educativa. Así el valor de la evaluación radica en enriquecer al evaluador, a todos los usuarios del sistema y al sistema en sí gracias a su información continua y sus juicios de valor ante el proceso.
1.3.4. Continua
Porque se da permanentemente a través de todo el proceso educativo y no necesariamente en períodos fijos y predeterminados. Cubre todo el proceso de acción del sistema educativo, desde su inicio hasta su culminación.

Además Zubizarreta, Armando. (1993) afirma que durante todo el proceso educativo, y no sólo al final. De este modo se pueden tomar decisiones en el momento oportuno, sin esperar el final, cuando no sea posible corregir o mejorar las cosas. (Pág. 145)

1.3.5. Flexible.
Porque los criterios, procedimientos e instrumentos de evaluación y el momento de su aplicación pueden variar de acuerdo a las diferencias que se presenten en un determinado espacio y tiempo educativo.

1.3.6. Recurrente
Porque reincide a través de la retroalimentación sobre el desarrollo del proceso, perfeccionándolo de acuerdo a los resultados que se van alcanzando.

1.3.7. Decisoria
Porque los datos e informaciones debidamente tratados e integrados facilitan la emisión de juicios de valor que, a su vez, propician y fundamentan la toma de decisiones para mejorar el proceso y los resultados.

Rotgel Bartolemé (1999) enriquece las características planteadas cuando propone cinco aspectos que debe tener toda evaluación, las mismas que son:

1.3.8. Carácter científico.
Los datos obtenidos al aplicar instrumentos de evaluación deben ser utilizados de forma adecuada para facilitar la emisión de juicios de valor y la toma de decisiones sobre el proceso educativo.

La planificación de la evaluación y de sus procedimientos ha de ser realizada en forma rigurosa.

1.3.9. Carácter formativo.
La evaluación forma parte del proceso educativo y toda información que se obtenga de ella debe orientarse a su mejora.

Este tipo de evaluación se opone a aquélla con carácter sancionador (calificaciones o informes positivos o negativos).

La evaluación formativa nos facilita la tarea de identificar problemas, mostrar alternativas, detectar los obstáculos para superarlos, en definitiva, perfeccionar el proceso educativo.

1.3.10. Carácter sumativo.
También deben avaluarse los resultados del proceso, pero no centrándolos sólo en la evaluación de los objetivos fijados, sino también en las necesidades previamente identificadas.

Se trata de ir sumando informaciones sobre los distintos productos, para mejorar el proceso y para comprobar la adecuación de los resultados a los intereses y necesidades de los beneficiarios del sistema. (Rosales, Carlos. 1990. Pág. 123)

1.3.11. Carácter comprensivo.
La evaluación no sólo tomará en cuenta los datos procedentes de los instrumentos seleccionados, sino también de todo tipo de informaciones formales e informales que se obtengan del proceso educativo para luego seleccionar las más útiles.

1.3.12. Metaevaluación
Se trata de la evaluación de la evaluación, es decir un medio para verificar y asegurar la calidad de las evaluaciones que hemos llevado a cabo y para comprobar el rigor y la fiabilidad de los instrumentos y técnicas utilizados.

II. FUNCIONES DE LA EVALUACIÓN EDUCACIONAL
2.1. FUNCIÓN DE DIAGNÓSTICO.
Consiste en extraer datos e informaciones para conocer la congruencia entre los componentes del sistema educativo (objetivos educacionales, las estrategias de gestión, rendimiento de los alumnos, etc.). Además permite identificar, discriminar, comprender y caracterizar las causas determinantes de las dificultades que se presentan en el proceso educativo.

2.2. FUNCIÓN DE PRONÓSTICO.
Permite predecir el cumplimiento futuro de los objetivos educativos y las estrategias utilizadas, así como el desenvolvimiento de los elementos que conforman el sistema educativo a partir de determinadas evidencias.

2.3. FUNCIÓN DE ORIENTACIÓN.
Consiste en facilitar al evaluador su trabajo y orientarlo para que perfeccione su labor profesional. Permite hacer oportunamente los reajustes necesarios en la evaluación, basada en la información recogida acerca del proceso educativo.

2.4. FUNCIÓN DE OTORGAR SIGNIFICADO A LA PRÁCTICA PEDAGÓGICA Y SOCIAL.
Lo que se hace y los resultados que se obtienen en la práctica evaluativa le confieren significado a la práctica educativa y social. Es decir. Los resultados de una evaluación y los usos que damos a la información obtenida, sirven para pensar, hablar, investigar, planificar y hacer política sobre educación.

2.5. FUNCIÓN DE PODER DE CONTROL.
La facultad de adjudicar o acreditar un valor social a una organización, programa o individuo proporciona a la institución que la otorga un importante poder sobre los individuos ya que regulará las relaciones que se darán entre ellos.

La evaluación cumple está función en la educación, llegando a ser una forma tecnificada de ejercer el control y la autoridad sin evidenciarse, por medio de procedimientos que se dicen sirven a otros objetivos: comprobación de la gestión de una institución, motivar al alumno, informar a la sociedad, etc. Estamos ante una función generalmente encubierta de la evaluación.

Esto se manifiesta en la práctica de evaluación del profesor Revilla, Diana. (1995) “quien por la forma que tienen de realizarla y por la potestad de corregir las respuestas convierten a ésta en un instrumento de dominio y control sobre las personas, consiguiendo con esto regular la conducta en clase y ejercer “autoridad”. (Pág. 165)

El poner un “cero” o suspender a un alumno es una amenaza afectiva, en la cual el “evaluador” manifiesta sus criterios sobre lo que es “normal”, “deseable”, “adecuado” y “relevante” en el aprendizaje.

Los evaluadores hacen uso de ese “poder” a través de la evaluación cuando determinan la cantidad de contenido que cubre la prueba, el tiempo de realizarla, el tipo de respuesta y de aprendizaje que se valora positivamente.

2.6. FUNCIÓN DE APOYO A LA INVESTIGACIÓN.
El análisis de la calidad educativa, el funcionamiento de determinados métodos, la confirmación del éxito o fracaso escolar, los indicadores de repitencia, ausentismo y deserción, la pertinencia y relevancia de los programas de estudio y muchos otros temas se abordan y analizan a partir de la información proporcionada por la evaluación.

La evaluación constituye una de las pocas fuentes de información y conocimiento de los componentes del sistema educativo. Y, aunque tiene una serie de distorsiones y sesgos su afinamiento puede contribuir a valorar la calidad del servicio educativo que se ofrece. (Proyecto “Calidad de la Educación y Desarrollo Regional”. 2004. Pág. 78 )

Casi toda investigación educativa parte de una primera información proporcionada por la evaluación. Ello exige que este inicial conocimiento de un hecho educativo y pedagógico, se enriquezca en sus métodos y análisis a fin de relacionarla con los aportes de la evaluación, reconociendo la validez de los saberes generados por la evaluación y la investigación.

III. NIVELES DE LA EVALUACIÓN EDUCACIONAL
La evaluación tiene distintas bases de comparación, y aunque la información de la evaluación puede usarse para distintos fines, también se puede usar en diferentes niveles. En esta parte se sugieren cuatro niveles de evaluación, los que serán brevemente descritos y ralacionados con los demás. Los cuatro niveles son: evaluación de los aprendizajes, del programa o componente, de la institución educativa y evaluación del sistema.

3.1. EVALUACIÓN DE LOS APRENDIZAJES.
El nivel inicial, básico, y que suministra el fundamento de la evaluación educacional, es la evaluación de los aprendizajes de los estudiantes. Significa averiguar por medio de la evaluación diagnóstica, formativa y sumativa el proceso de desempeño del educando en forma individual y grupal.

La base de la evaluación en los colegios es la evaluación del alumno. En la escuela, casi todas las otras entidades que deben ser evaluadas tienen como variable fundamental de desempeño, el desempeño del alumno.

3.2. EVALUACIÓN DE LOS COMPONENTES DEL SISTEMA.
Cada componente del sistema educacional los programas nuevos o los ya existentes, los medios o materiales educacionales, los grupos de personal, las aulas, la gestión institucional, etc.- puede ser evaluado para descubrir si su desempeño alcanza los objetivos establecidos para cada uno y si está contribuyendo al óptimo funcionamiento del sistema educacional. (Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas, 2005. Pág. 1-3)

Gran parte de la evaluación de proyectos se encuentra en este nivel de componente, ya que los proyectos generalmente involucran un solo componente o un grupo pequeño de componentes relacionados. Los proyectos de planes de estudio y de desarrollo de los aprendizajes (televisión, instrucción programada, películas), son ejemplos de evaluación al nivel de componente. Los componentes pueden ser analizados en base a su desempeño dentro de una escuela o a través de un gran número de escuelas, pero el nivel fundamental de interés es siempre el componente.
3.3. EVALUACIÓN DE LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA.
El tercer nivel de evaluación es el de la Institución Educativa. Significa evaluar el desempeño de los educandos, así como también los programas o componentes de la institución para su mejoramiento en la asignación de sus recursos u otros requerimientos.

Cada institución educativa debería reunir información evaluativa acerca del éxito de sus alumnos y de sus diversos componentes en el programa educacional de la institución.

Gimeno, José y otros (1994) comprueba que la evaluación del programa o programas es de fundamental importancia para el mejoramiento, para la asignación de los recursos, para los pedidos de ayuda que provienen de afuera de la institución, etc. La evaluación es importante para aquellos que gestionan la institución, para los educandos, los padres y para los miembros de la comunidad a la que sirve. (Pág. 86)

3.4. EVALUACIÓN DEL SISTEMA.
Es la combinación de información evaluativa de las distintas instituciones educativas que están comprendidas en un determinado territorio (distrito, un estado o una nación). La evaluación se basa en la información disponible sobre los alumnos, los componentes y las escuelas a través de todos los sistemas, organizada en función de aquellas variables que son importantes para el sistema (que no son necesariamente las mismas variables usadas en los otros niveles).

3.5. RELACIÓN ENTRE LOS NIVELES EVALUATIVOS EDUCACIONALES.
Cada nivel evaluativo educacional es diferente una de otra, en tanto que tienen propósitos diferentes y además requieren distintas formas de evaluación, sin embargo los juicios que se obtienen de ellas se relacionan entre sí de manera muy estrecha.
La información de cada nivel inferior contribuye y es una parte importante de la evaluación en niveles superiores (información del alumno en evaluación de componentes, información de componentes de evaluación de la escuela, etc.).

Los niveles de evaluación interactúan con los propósitos y también con las bases de las comparaciones de la evaluación. De Zubiria, Julián. (1994). Comprueba que hay ciertas bases y propósitos que son más lógicos en un nivel que en otro. Al nivel de evaluación del alumno la base principal debería ser la comparación con objetivos educacionales establecidos y el propósito principal debería ser la formación del alumno. (Por supuesto, puede haber otras bases o propósitos en determinadas ocasiones, como por ejemplo la del diagnóstico). (Pág.11-15)

Al nivel de componente la base de comparación debería incluir objetivos establecidos y también entidades o componentes similares. El propósito sería generalmente la formación del componente, pero comenzaría a menudo con el diagnóstico. El nivel de institución educativa debería ser una mezcla de bases de comparación y propósitos. La institución educativa debe diagnosticar sus problemas, debe formar buenos programas y alumnos capaces, y debe tomar decisiones sumativas acerca de los componentes y alumnos.

De Miguel M, y otros (1991) concluye que la institución debe compararse con sus propios objetivos (Visión – Misión), con instituciones similares y con los ideales establecidos a nivel de sistema. En este último nivel el énfasis está en el diagnóstico y en los propósitos sumativos, y las bases de comparación en función de otros sistemas, el propio progreso del sistema en periodos anteriores y la comparación con ideales establecidos. (Pág. 13-16)
IV. TIPOS DE EVALUACIÓN
Para toda acción educativa se tiene que definir funciones y modalidades de la evaluación. Existen diversas tipologías al respecto. De alguna manera cada una considera en su propuesta los tres momentos esenciales de intervención (inicio, proceso, salida). Para determinar mejor las modalidades de la evaluación, es conveniente realizarla sobre la base de criterios, Algunos de ellos pueden ser: finalidad o función, extensión, agentes evaluados y momento de aplicación. Otro criterio podría ser: ámbitos, finalidad y agentes. (Adkins, Dorothy. 1990. Pág. 22-26)

A continuación, una breve descripción de cada una de las modalidades:

Según su funcionalidad o finalidad
4.1. FORMATIVA.
Implica la valoración de procesos (de funcionamiento general, de enseñanza, de aprendizaje…) y supone, por lo tanto la obtención rigurosa de datos a lo largo de ese mismo proceso, de modo que en todo momento se posea el conocimiento apropiado de la situación evaluada que permita tomar las decisiones necesarias de forma inmediata (…) Su finalidad es mejorar o perfeccionar el proceso que se evalúa.

Lázaro, A.J. (1991) “tiene como objetivo la mejora de la actuación de los agentes educativos, de los programas o del funcionamiento de un centro educativo durante el curso de la propia realización y las decisiones que se tomen se dirigen a la mejora de la forma de actuar en ese momento.” (Pág. 40-42)

4.2. SUMATIVA.
Resulta apropiada para la valoración del producto o procesos que se consideran terminados, con realizaciones o consecuencias concretas y valorables. No se pretende mejorar nada con esta evaluación de forma inmediata sino valorar definitivamente. Esta modalidad de evaluación suele realizarse generalmente por equipos de expertos y es por tanto externa. También dice que se realiza cuando la situación o proceso a evaluar está finalizando y pretende la acreditación social de la calidad de dicho proceso.

V. IDEAS CENTRALES DE LAS MODALIDADES DE EVALUACIÓN
5.1. SEGÚN SU TEMPORALIZACIÓN
a) Inicial.
Es aquella que se aplica al inicio de un proceso de evaluación con el fin de detectar la situación de partida del sujeto u objeto a evaluar.

b) Procesual.
Es la valoración continua realizada mediante la recogida sistemática de datos, su análisis y toma de decisiones oportuna mientras tiene lugar el propio proceso. Es importante, porque ofrece información en forma permanente de tal modo que permite controlar si lo planificado está resultando como se había previsto o, si por el contrario, hay que atender algunas desviaciones que pueden afectar los resultados finales.

Hussen, T. coord. (1994) considera que esta evaluación es la verdadera evaluación del proceso educativo tomado en su conjunto, es una valoración permanente de la actividad educativa a medida que ésta se va desarrollando y, consiste en descubrir y verificar a lo largo del proceso educativo las deficiencias y los logros de un sujeto, programa o institución, para subsanar y evitar posibles resultados negativos. (Pág. 10-15)

c) Final.
Es la que se realiza al culminar un proceso, aunque éste sea parcial. Sirve para comprobar los resultados obtenidos (no por ello tiene funcionalidad sumativa) Es la etapa en la que se enjuicia o valora procesos finalizados. Representa la última fase del proceso evaluador y la síntesis de todos los elementos proporcionados por la evaluación inicial y procesual, con el objeto de llegar a la formulación de un juicio global que resuma el progreso realizado.

5.2. SEGÚN LOS AGENTES.
a) Autoevaluación.
Se produce cuando el sujeto evalúa sus propias actuaciones, valora su trabajo, obras o actividades realizadas por él mismo. Sujeto y objeto de evaluación se identifican.

b) Coevaluación.
Consiste en la evaluación mutua, conjunta, de una actividad o de un trabajo terminado, realizado entre varios.

c) Heteroevaluación.
Consiste en la evaluación que realiza una persona sobre otra: su trabajo, su actuación, su rendimiento. Se realiza cuando la capacidad de evaluación reside en los demás.

5.3. SEGÚN SU EXTENSIÓN:
a) Global
Llamado también evaluación holística que pretende una visión de conjunto, es decir, evalúa toda la realidad de la institución, todos sus elementos. De esta manera, se puede apreciar las relaciones entre los elementos, a la vez, se posibilita constatar las sugerencias o incongruencias del sistema (Institución Educativa), los desajustes, desfases y faltas de coordinación, así como las coherencias entre los elementos entre otros aspectos.

b) Parcial
Sucede cuando la evaluación se centra en determinados aspectos de la institución y permite una visión más detallada y completa (microscópica) incluso más fiable y válida, merced a una mejor medida de las variables al ser menos las que deben ser consideradas. El riesgo que se corre es que se descontextualiza el aspecto evaluado del sistema total (Institución Educativa), lo que no permite comprender el por qué de determinados fenómenos

VI. ÁMBITOS DE LA EVALUACIÓN EDUCATIVA
La evaluación educativa puede llevarse a cabo en diversos ámbitos (áreas, niveles, estamentos, procesos, etc) del quehacer educativo. Pero esto no es fácil, ya que surge la dificultad de identificar un esquema que pueda comprender aquellos componentes y elementos importantes del sistema educativo que interese evaluar. (Jesús Alberto Sarria García. 2009. Pág. 162)

Al respecto Popham, W.J.(1999): podemos decir, que no hay un único esquema que permita discriminar áreas y campos a evaluar, dependerá de los criterios que se asuman para presentar el sistema educativo en su conjunto. Su validez estará en que este esquema tenga coherencia y consistencia interna. (Pág. 122)

A continuación se presentan algunas propuestas a modo de ejemplo:

6.1. PROPUESTA BASADA EN UNA ESTRUCTURA ORGÁNICA DE UN SISTEMA EDUCATIVO.
Un ejemplo que puede ilustrar lo mencionado líneas arriba es considerar dos grandes campos:
 Gestión Pedagógica, como eje central de la acción educativa y
 Gestión Institucional, como su nivel organizativo, de apoyo.

Independientemente de la valoración que podamos hacer sobre esta estructura, puede servir para identificar dos campos de evaluación, con áreas más específicas que constituirán objetos de evaluación. (Carballo, R. 1999. Pág. 10-13)

A continuación presentamos una estructura orgánica y las variables posibles de evaluar:

Sistema Educativo
I. Gestión pedagógica:
a) Educación Básica Regular
b) Educación Básica Alternativa
c) Educación Superior Tecnológica
d) Formación y Capacitación Docente
e) Coordinación Académica
f) Documentación e Información Pedagógica
g) Promoción de la Cultura y el Deporte
II. Gestión institucional:
a) Planificación Estratégica y Medición de la Calidad Educativa
b) Apoyo a la Administración Educativa
c) Coordinación y Supervisión
d) Infraestructura Educativa
6.2. Propuesta sistémica.
En esta perspectiva encontramos los siguientes elementos: Insumos (I), Procesos (P) y Productos (P) en el marco de un Contexto. Lo importante es identificar para el ámbito educativo cuáles son los insumos, los procesos y los productos y los aspectos contextuales.

 Insumos o entradas.- Constituidos por los recursos humanos y materiales, es decir, estudiantes, docentes, aulas, instalaciones, dinero; así como los conocimientos previos y las experiencias acumuladas de los estudiantes.
 Procesos.- Constituidos por las formas de interacción que se dan en las sesiones de aprendizajes, uso de los materiales y recursos didácticos, el funcionamiento de la organización, relación con los factores que rodean al proceso.
 Productos.- Reflejado por las mediciones e interpretaciones de logros de un proyecto o programa, el que no debe ser sólo al final del mismo, sino tantas veces sea necesario durante el funcionamiento del programa.
 Aspectos contextuales.- Están referidos a las necesidades, problemas y oportunidades sociales para transformarlos en metas y objetivos; así como apreciar como el proceso educativo atiende realmente las expectativas del ambiente que lo rodea y como éste influye en el programa.

c) Propuesta triádica educativa.- Dentro del sistema educativo podemos identificar los siguientes tres grandes ámbitos de evaluación: La administración educativa, la institución educativa y los estudiantes. A continuación presentamos la propuesta: