EL PATRIMONIO

La palabra patrimonio deriva del vocablo latino “patrimonium” y se refiere a los bienes que el hijo tiene heredados de su padre o abuelo. En un sentido restringido, patrimonio equivale al conjunto de bienes de familia que se obtienen por herencia y un sentido jurídico amplio, el. Término designa los derechos y las cargas que tiene un individuo.

El patrimonio se deduce entonces como una totalidad jurídica de derechos, que permite solo la división en mitad o más de la mitad y nunca una fragmentación en partes determinadas por sí mismas o susceptibles de ser determinadas separadamente.

El concepto de patrimonio contiene, dentro de si a los derechos reales y los derechos personales. Estos últimos a su vez, comprenden el activo o los créditos y el pasivo o las deudas.

Los derechos reales y personales, por ser patrimoniales son económicamente apreciables.

Que el concepto de patrimonio excluye los derechos extramatrimoniales o no apreciables en valor monetario, o sea, los que reconocen su origen en el matrimonio o la filiación, tales como el derecho de patria potestad, el de autoridad marital, etc.

El patrimonio se concibe como un atributo innato de la personalidad, intrínseco a la esencia misma de la persona, por lo que se le extingue a ella al dejar de existir.

No existe un patrimonio sin una persona titular de él.

El patrimonio puede ser positivo, cuando el activo es mayor que el pasivo, o negativo, cuando el pasivo es mayor que el activo.

Toda persona, por el solo hecho de serlo, es un ente capaz de adquirir derecho y de contraer obligaciones, es decir, posee un patrimonio.

Las deudas son constitutivas del patrimonio y subsisten a pesar de no existir bienes presentes.

El patrimonio es intransmisible en vida de su titular, dado el carácter incedible de la persona y de la personalidad. La transmisión del patrimonio solo es susceptible por causa de muerte, y, en ese caso, el heredero continúa la personalidad del causante, del de cujus, provocándose la confusión resultante del patrimonio del causante con el del heredero, salvo que el heredero pidiere la bonorum separtio.

La concepción moderna del patrimonio responde al desenvolvimiento de los principios romanos. La jurisprudencia romana permite construir un concepto respecto al patrimonio, más adecuado a las nuevas exigencias de la vida jurídica. Así, el patrimonio corresponderla al conjunto de bienes al cual le han deducido las deudas. Paulo a su vez, señala en el Digesto que se entiende por bona de cualquiera, lo que queda después de deducidas sus deudas.