HISTORIA DE LOS TITERES

INTRODUCCIÓN

Un títere es un muñeco para grandes y pequeños, al que se imprime movimiento, bien desde su interior o desde el exterior y se le dota de cualidades humanas. La ingenuidad de los muñecos, que adquieren vida propia cuando cuentan historias en el guiñol, provoca una atracción especial a todas las edades.

Los títeres son una de las manifestaciones culturales más remotas. Los seres humanos tienen el impulso de actuar como dioses, de crear otros seres a los que manipular y dictar su destino. Desde la infancia, de forma natural, juegan con muñecos y peluches a los que hacen hablar, prestan cuidados, les dotan de movimientos, etc.

En las excavaciones efectuadas en ciudades egipcias se ha encontrado muñecos articulados, cuya antigüedad se eleva a miles de años antes de la era actual.

En la india, en la China, en la Isla de Java, en ciudades griegas y romanas, los descubrimientos atestiguan su existencia en tiempos muy pretéritos.

Antes de la llegada de los españoles, las tribus americanas usaban los fantoches en las ceremonias religiosas, para presentar los espíritus de los animales tótem y el de los muertos, hecho visiblemente por los hechiceros. Operaban en chozas o cuevas iluminadas con luz tenue. Sus hilos u otros medios de conducción se ocultaban a los ojos de los creyentes, y los movimientos tenían así la apariencia de sobrenaturales.

Con la presencia del hombre blanco, las figurillas fueron empaquetadas y llevadas lejos o bien destruidas.

Los títeres penetraron en América mucho antes que Cristóbal Colon la descubriera.

En México y Perú se han encontrado muñecos de barro y telas de algodón articulados y cuyo origen se remonta a las culturas Azteca y Pre-incas.

En Canadá, en algunas tribus indias, usaron las marionetas en la iniciación de sus ceremonias.

En el viaje de centurias, los muñecos o títeres y su teatro han sufrido transformaciones de diversa índole. Se inicia el teatro con un titiritero, que manipulan dos actorcitos. Construye luego el escenario ambulante y entra en consorcio con el trujamán. Cuando se posesionan de la sala teatral (los títeres de hilo) constituyen una verdadera compañía de actores, rodando por el universo.   

HISTORIA DE LOS TITERES

1.1. DEFINICIÓN

Títeres y marionetas, muñecos y figuras utilizadas en funciones teatrales para representar a seres humanos, animales o personajes mitológicos; varían en tamaño y construcción y pueden moverse a mano o mediante cualquier otro artificio. Al parecer los títeres han existido siempre y en casi todas las civilizaciones. Los menciona Jenofonte en su Symposium en el siglo V a.C., y existen antiguas tradiciones de títeres en China, India, Java y otras partes de Asia. En todos los lugares ha precedido al teatro escrito y, desde luego, a la escritura de cualquier tipo.[1]

El títere es un vehículo de crecimiento grupal y, según el contexto, también un recurso didáctico.

1.2. historia de los títeres

El títere surge con el hombre primitivo, cuando vio su sombra reflejada por las hogueras que hacía en las paredes de las cuevas. Entonces, al moverse, se movían esas imágenes y ahí fue donde surgió la necesidad de hacer esas figuras y las hizo con la piel de los animales que cazaba. Eran planas, hechas de piel de animales. Fue la primera manifestación de títeres que existió, se crearon para el teatro de sombras.

El primer títere fue el plano. El más antiguo que se conserva es de Oriente, de la India, de Indonesia, de Birmania.

Luego se expandieron por todos lados. Pasaron a Turquía, Africa y después recién surge el títere corpóreo.  Los primeros elementos para construir títeres fueron la piel y la madera. Más adelante vinieron las figuras de bulto tallado en madera. Posteriormente, empezaron a hacerlos con los elementos más modernos: con papel maché y luego vinieron los plásticos. El material evoluciona de acuerdo a la evolución de los elementos que se crean.

La figura del títere es anterior al teatro, es contemporáneo de los primeros ritos, las danzas y los mimados de escenas religiosas o de llamados a las divinidades. Siempre son personajes que tienen algo que ver con la religión o con la tradición de los héroes o de los dioses del lugar.

El Ramayama y todas las leyendas y filosofías orientales son los primeros textos que se conservan.

Su origen se remonta a los pueblos antiguos, China (2000 a.C.), India, Japón, Egipto, Grecia, Roma.

En la Edad Media lo usa la Iglesia para representar pasajes bíblicos, se hacían representaciones con títeres de los milagros, los misterios de la virgen y se hacían hasta en las mismas iglesias. Pero como el títere puede confundirse o ligarse con el ídolo, fueron echados de la iglesia y ahí surgió el títere de plaza, el títere trashumante que es la tradición que siguieron los titiriteros. Después se populariza y aborda historias de caballeros y relatos cómicos y dramáticos.

En Italia recibe los nombres de Burattini (de guante) y Fantoccini (movido por hilos) y en Francia, de Guignol. En España lo introducen los juglares. En Inglaterra, abolido por el protestantismo, reaparece en la figura de Punch.

Vittorio Podrecca (1883-1959) fue un famoso titiritero italiano, fundador del teatro de títeres y marionetas, que recorrió el mundo con el nombre de Los títeres de Podrecca. Escritores y músicos de renombre escribieron para Podrecca, de quien se dice que actuó en más de quinientas ciudades, realizando quince mil espectáculos, todos ellos de excepcional calidad una representación artística.

Con el descubrimiento llega a América, especialmente a México y Perú. No hay documentación escrita, pero lo que se conserva es que cuando Hernán Cortés llegó, trajo, entre sus soldados, a dos titiriteros que hacían títeres para entretenerlo. Desde México escribió al rey de España que habían llegado a una gran plaza donde los indios hacían una cantidad de juegos y de representaciones y también jugaban con títeres. Esto nos da la pauta de que existían con anterioridad a la llegada de los españoles.

En el siglo pasado los que vinieron a la Argentina, a la Boca, se quedaron y fueron los primeros teatros de títeres estables. Con la llegada de Federico García Lorca se creó otra corriente titiritera. De ahí surgieron Mané Bernardo y Javier Villafañe, en esa época, el ´34. Después vinieron todos los que se nutrieron de ellos y se continúa la tradición titiritera con Sara Bianchi, Ariel Bufano, Hermanos Di Mauro, Virginia Pasetti, José Ruiz y M. López Ocón.

1.3. Tipos [2]

1.3.1. Títeres en toda la mano

Se hace con pluma o marcador de agua dibujándonos una carita sobre la mano. Para la boca se puede usar marcador rojo o colorete.

            El movimiento se logra abriendo y cerrando el dedo pulgar viéndose como que el títere está hablando.

1.3.2. Títere en el dedo pulgar

Se hace dibujando la cara en el dedo pulgar. Las mujeres le pueden poner pelo con parte de su propio cabello. En el ejemplo siguiente hemos usado un sombrero con sarape de un llavero para darle otra personalidad

1.3.3. Títere digital

Es sencillo, consta de la cabeza o un pequeño cuerpo que se inserta a uno de los dedos del titiritero. (Puede usar el molde mostrado a continuación detenido con un clip)

Sobre estos moldes también podemos pegar recortes de revistas o dibujos hechos por nosotros mismos.

Podemos hacerles un pequeño escenario con una caja de cartón, poner un paisaje de fondo con un recorte de alguna revista e inclusive ponerle cortinas a su pequeño escenario usando tela y un alambre duro que las sostenga.

1.3.4. Títere plano

Es la representación del personaje hecha sobre una superficie plana, pintada y recortada, que se fija a un palito con el cual se puede mover.

1.3.5. Títere de pies movibles

En este el títere tiene dos orificios para que introduzcamos dos dedos y podamos moverlos simulando el movimiento de los pies del personaje.

1.3.6. Títere con cabeza de muñeca

Estos títeres se hacen con una cabezita de plástico y con tela, en las mercerías venden las piezas de plástico con cabeza, las manitas y pies para hacer muñecas, etc. nosotros recomendamos hacer títeres de este tipo y ponerles diferentes vestuarios. En seguida mostramos el molde, la posición que debe llevar la mano, y las posibilidades de movimiento que pueden tener estos títeres.

1.3.7. Títere de varilla

Los brazos y otros elementos móviles son articulados y animados por varillas.

1.3.8. Títere jinete

Es aquel personaje de grandes proporciones que está soportado sobre el propio cuerpo del titiritero, montado en él a manera de jinete.

1.3.9. Humanette o fanfoche

En este caso el titiritero le presta su cabeza al muñeco, cuyo cuerpo generalmente es de reducidas proporciones contrastando con la cara del animador. Se anima habitualmente sobre un fondo negro.

1.3.10. Títere guiñol de peluche

No es muy recomendable usar títeres de animales hablando, aunque podemos hacer fábulas con enseñanzas prácticas, o usarlos como apoyo a títeres de forma humana en historias como las de Noé, el hijo pródigo (cerdos), las cien ovejas, etc. Se pueden hacer con monos de peluche a los que se les quita el relleno.

 Algunos ejemplos de títeres de peluche.

1.3.11. Títere de cámara negra

Aquí el títere es movido por pequeñas palancas y otros artificios que se controlan desde la espalda del muñeco, el cual es animado desde un fondo de color negro. El titiritero también viste con un traje de terciopelo negro para lograr confundirse con el telón de fondo y “desaparecer” de la vista del público. Es el caso del conocido personaje Topo Gigio de la televisión.

1.3.12. Títere de teatro negro

Es un lugar completamente oscuro solo son visibles aquellos objetos que sean iluminados directamente con la linterna, los demás no se ven, Así se pueden lograr muchos efectos de aparición desaparición de objetos por todo el espacio.

1.3.13. Títere guiñol grande

En nuestra experiencia son los títeres que han mostrado mayor efectividad en el trabajo, y tienen la posibilidad de hacer todo tipo de historias si se les hace el vestuario adecuado.

  • Usan la ropa de los bebés y se pueden vestir de forma llamativa con facilidad.
  • Como están construidos con esponja tienen posibilidad de ser disfrazados con toda facilidad, por ejemplo se pueden poner trenzas, bigotes, barbas, etc. clavándolas con alfileres sobre la esponja de la cabeza

1.3.14. Títere de manos vivas

Los títeres de manos vivas tienen gran viveza en su manejo pues: pueden saludar a los niños con la mano, coger todo tipo de objetos como baleros, huleras, globos, etc. pero para su manejo requieren de dos personas.

  • La persona que habla siempre es la que tiene que tener la mano de la cabeza, de lo contrario no se coordinaría la voz con el movimiento de la boca, se aconseja que tenga la cabeza y la mano derecha.
  • En algunas ocasiones la persona que habla tendrá solo la cabeza y la otra persona tendrá las dos manos, porque si queremos que el títere aplauda, o que haga un coro con ademanes les sería más difícil coordinar el movimiento de las manos.

            Podemos usar diferentes objetos para hacer que resalten diferentes cosas en la actuación del títere. Por ejemplo aquí pusimos unos dientes de plástico para simular que el títere se enojo.

1.3.15. Títere de mandíbula o bocón

Habitualmente son personajes con boca de exagerada proporción. Es la técnica de los muñecos que mueven sus mandíbulas articuladas, las cuales son controladas por una de las manos del titiritero introducida en la cabeza del muñeco. Su movimiento principal y característico es de la boca.

1.3.16. Títere de sombras

Son figuras de sombras planas, articuladas o no, que se animan frente a un foco de luz (vela o reflector). Solo la sombra que se proyecta sobre una pantalla traslúcida o una sábana blanca es vista por el público que se ubica al otro lado de la pantalla.

1.4. FABRICACIÓN DEL TITERE

No hay límites para la imaginación en la confección de cabezas. Cualquier cosa puede aprovecharse, desde envases a cajitas en desuso.

Pueden rellenarse medias, bolsitas de diferentes materiales o tallar en madera la cabeza deseada. [3]

Podemos también lijar un mate de calabaza, hasta quitarle el esmalte totalmente. Cubrimos luego con una mano de “cola de carpintero”, aprovechando la superficie para pegar maderitas que sirvan como soporte a las distintas facciones salientes, orejas, nariz, cejas, etc.

Sobre la calabaza podemos modelar con cerámica en frío o con la pasta que mencionamos a continuación:

  • Picamos papel de diario o higiénico dejándolo un día entero en agua con lavandina. Luego se escurre, lo rallamos y añadimos unas gotas de vinagre (para evitar la fermentación), amasándolo con harina (no leudante) en partes iguales.
  • La colocación de ojos (perlas, botones, vidrio, fideos, etc.) y el modelado completo del rostro, debe hacerse

1.4.1. Con la pasta fresca

La pasta al secarse, se contrae y puede agrietarse esto se corrige colocando más pasta. Cuando está bien seco se lija para quitar los poros, dándole una mano de pintura en polvo, diluida en agua con cola de carpintero (ocre claro). Al secarse se pueden pintar con óleo o témpera los diferentes rasgos.  La masa trabajada y coloreada, se transforma en bigotes, etc.

1.4.2. Muñeco de trapo

Es uno de los métodos más económicos y rápidos para llevarlo a la práctica. Pueden utilizarse restos o desechos de tela, tejidos, etc. También se pueden utilizar las medias de nylon o las can – can. Se elige una tela gruesa y acorde al personaje, dibujando sobre ella el perfil del muñeco y cosiendo las dos piezas de la tela dibujada. Darla vuelta y rellenar con lana, estopa, papel, esponja, etc. Los detalles de nariz, ojos, orejas, boca etc., confeccionarlos con cintas, lentejuelas, botones, o lo que se desee. Elegir el modelo de cabeza que se desea confeccionar.

1.4.3. Cabezas de Madera

Cortar la madera en un trozo de 10 cm. de grosor y 12 de long. Darle la forma de acuerdo al modelo. Puede ser ovoide, cuadrada, redonda, etc. Perforar el cuello aproximadamente 5 cm. Realizar el boceto del rostro deseado. Aplicarlo sobre la madera con papel carbónico. Pintar la madera de color claro y las facciones en colores fuertes. Clavar dos tachuelas en las pupilas y colocar el resto de los accesorios.

1.4.5. Animalitos

Generalmente las cabezas se confeccionan con pasta de papel o con piel. También el cuerpo se realiza en piel o tela; pegándole trozos de papel, plumas, etc. Los picos o cuernos se hacen con fieltro o cartón endurecidos con pegamento Los ojos quedan muy bien con botones, cintas, lentejuelas o alfileres de cabeza de color.

1.4.5. Títere de guante o guiñol

Primero hacer un molde de papel. Usar la mano como una guía aproximada para el tamaño pero deje bastante espacio para poder mover la mano por dentro. Cortar dos pedazos de tela y coserlos. Usar un globo para la cabeza y pegarlo directamente al resto del cuerpo. Opcionalmente, haga un tubo pequeño de cartón para poder pegar la cabeza al resto del cuerpo.

Se puede agregar manos. Hacer un tubo pequeño de cartulina. Cierre un extremo con pegamento y corte la forma de la mano.

1.4.6. Para hacer la cabeza

Use un globo pequeño o pasto atado para obtener la forma de la cabeza. Haga un engrudo con agua y harina o use pegamento para papel. Corte el papel en tiras y mójelas con el engrudo y dele forma a la cabeza con muchas tiras de papel. Deje secar y luego pinte la cabeza. Use lana, paja o una piel de animal para hacer el pelo.

1.4.7. Títere de hilo o marioneta

El nombre es relativamente nuevo pero es uno de los más antiguos de la historia de los muñecos.

El término es un barbarismo del italiano “marioneta”, algunos atribuyen a esta voz un origen francés considerándola como el diminutivo de unos muñecos utilizados en la Edad Media, llamados DETITESMARIES, conocidos también como MARION, MARIETTES, y luego MARIONETTES.

Otros dicen que se refiere a unas estatuas pequeñas articuladas de madera que representan a la Virgen María. Las llamaban Marie di Gegno y eran utilizadas en las fiestas de la Virgen en Francia y España.

Se manejan de arriba hacia abajo mediante hilos. Aseguran un fácil desplazamiento porque tienen articulaciones flexibles y un peso en la base.

1.4.8. Títeres de Varilla

También se lo llama títere japonés, respondiendo más que a su origen, al gran desarrollo en la isla de La Sonda. Se mueven o manipulan desde abajo. Sus brazos tienen articulaciones en la muñeca, codo y hombro, siendo muy flexibles.

La cabeza del muñeco se coloca sobre una lana larga que se ajusta en una especie de cinturón. Las manos del titiritero manipulan las del muñeco mediante varillas muy delgadas.

Las siluetas son confeccionadas en cartón o madera, recortadas y pegadas sobre las varillas. Para el cuerpo muchas veces se utilizan los potes de crema o yogurt colocados boca abajo. Esto permitirá que suban desde el suelo del escenario o que lo crucen de un lado a otro.

1.4.9. Sombra Chinesca

Pareciera que el origen es China pero no, hay que buscarlo en la India, luego se extendió por todo el Oriente hasta Arabia y África del Norte. Los muñecos son planos y están construidos en material transparente o también opaco como cartón, madera o pergamino. Son los clásicos títeres de palito. Se manipulan detrás de una pantalla iluminada para que sus sombras se proyecten en ellas. El movimiento se debe a una varilla que -colocada en el centro- sostiene la figura. Estas tienen articulaciones que se mueven con hilos.

1.4.10. Títere Bunraku

Este muñeco es muy utilizado en Japón, lleva el mismo nombre de su creador que en el siglo pasado le dio vida en la ciudad de Osaka. Alcanzan hasta 15 kg de peso. Los manejan tres personas, el titiritero que acciona cabeza y brazo derecho y los ayudantes el brazo izquierdo y los pies, todo a la vista del público.

Una forma de hacerlos es utilizando cartulina, medias, tubo de cartón de rollos de cocina, algodón, etc. Se van a necesitar varillas de madera para sostener la cabeza y las manos.

II. MANIPULACIÓN DEL TÍTERE

Lo primero que debemos tener en cuenta es el manejo básico del muñeco: utilizamos el dedo índice para la cabeza, el pulgar y mayor para los brazos y los dos dedos restantes se doblan sobre la palma.

Entramos o salimos de escena siempre por los costados, tratando de no superponer los movimientos con otros títeres que se encuentren en escena.

Otra posición de manejo es la modalidad catalana: se utiliza el meñique y pulgar para los brazos y el resto de los dedos para la cabeza.

La posición menos cansadora para sostener el títere es la que mantiene  el brazo en forma vertical, pero todo dependerá del espacio físico con que se cuente y de las condiciones en que se montará el espectáculo.

Antes de comenzar a manipular el títere es conveniente realizar los siguientes ejercicios previos:

Con los brazos en alto, mover los dedos. Hacer que bailen las manos, acompañándonos con música. Luego, rotar la mano, haciendo mover nuestra muñeca. Así girará la cintura del títere. Levantar el brazo derecho y luego el izquierdo. Ejercitar las posiciones de las manos -para los movimientos de cabeza y brazos de los muñecos- con cilindros de cartulina.

Recomendamos:

  • Pocos muñecos en escena para que no se produzca confusión en el público, ya que se confunden las voces y a veces no se sabe quien habla.
  • Al hablar, el personaje debe gesticular en tanto el resto permanece inmóvil, salvo que la obra diga lo contrario.
  • El final de su muñeca debe situarse en la base del teatrito, ya que si elevamos demasiado el brazo se verá por arriba del escenario y el títere perderá su esencia dramática.
  • Evalúe sus movimientos en el espejo, para poder corregir sus errores

2.1. EMPLEO DE LA VOZ

La voz es un elemento fundamental para dar vida al muñeco. El tono de voz tiene que ser alto pero no debemos gritar, ya que esto deformaría nuestra voz y le restaría claridad.

La voz acompaña los movimientos del títere y sus ademanes, para lograr  mayor énfasis y lograr una unicidad en los recursos. Adecuaremos la voz al personaje que represente cada títere y mantendremos el mismo registro y timbre durante toda la obra. Tenemos que lograr naturalidad en nuestras modulaciones, de no ser así, es preferible adoptar un registro lo más parecido al nuestro, de modo de sentirnos cómodos y no alterarlo durante toda la representación. [4]

Aconsejamos realizar los siguientes ejercicios preparatorios para lograr un tono de voz adecuado:

  • inspirar profundamente y guardar el aire todo el tiempo que se pueda expirar lentamente hasta vaciar los pulmones levantar la voz en escala ascendente hasta 20 y luego descendente, de 20 a 1. escucharse y articular, separando correctamente las palabras, Es conveniente gravar nuestra voz para luego escucharla y tomar conciencia de nuestras modulaciones. inventar voces de acuerdo a los diferentes personajes representados (un león, una oveja, un gigante o un enano, un anciano o un niño, etc.)

2.2. COLORES, VESTIMENTA

2.2.1. Características a tener en cuenta para cada una de las edades

Los trajes deben ser coloridos. Cuanto más pequeños los niños más podemos jugar con lo absurdo dadas las características de pensamiento de ellos. En cuanto a los colores es necesario también tener presente que los niños juegan con el color. El uso correcto del mismo es un descubrimiento personal, que se va dando gradualmente. Los niños establecen sus primeras relaciones de colores y objetos sobre la base de la significación emocional que los respectivos objetos tienen para ellos. Esto es de suma importancia para nosotros porque usaremos el hecho para estimular el establecimiento de las relaciones color-objeto. Es fundamental que podamos darles a los niños la posibilidad de usar independientemente la mente y la imaginación. [5]

2.2.2. El guiñol

Es el pequeño teatro donde se realiza la representación. Estas son las medidas aproximadas.

Puede utilizar un mueble viejo o confeccionarlo en cartón prensado o  madera. Veamos la que función cumple cada una de estas partes:

  • BOCA DEL ESCENARIO Es el espacio delimitado que enmarca un escenario de títeres. Se sugiere que sea grande para un buen desplazamiento de los muñecos.
  • TELON DE FONDO Limita la profundidad del escenario. Puede estar pintado o ser un telón gris o negro que ayuda a destacar los muñecos. Se cuelgan con ganchos especiales de la parrilla o pueden tener todo un sistema de poleas para bajarlos o subirlos cuando la obra lo requiera.
  • PARRILLA Son listones de cuerda o madera donde se cuelgan los telones o cualquier tipo de decorado.
  • ROMPIMIENTOS Son pequeños bastidores de tela con espacios para representar conjuntos de árboles, rocas, casas, etc.
  • PATAS O LATERALES Se colocan a los costados del escenario son piezas de tela largas y estrechas, por ellos entran y salen los muñecos.

2.2.3. Escenografía, iluminación

La escenografía en el teatro de títeres no tiene la trascendencia que tiene en el teatro vivo, no hay piso y las dimensiones son muy reducidas. Pero con debidas adaptaciones podremos lograr resultados extraordinarios.

El material para utilizar en escenografía es muy variado: Tela – tecnopor-cartón etc. Puede pintarse o calarse, confeccionar Collage sobre arpillera de colores.

Si es muy vistosa la escenografía, debemos abrir el telón unos segundos antes para no distraer a los niños.  El decorado debe permitir el libre desplazamiento de los muñecos o actores. No olviden que:

  • Tan importante como los títeres, es el decorado.
  • Tan importante como los actores, es el “clima” que los accesorios -pocos o no tan pocos- pueden lograr.

2.2.4. Tendencias escenográficas

  • El clásico telón de fondo pintado.
  • Un telón gris y elementos corpóreos delante.
  • Pantalla o telón “curvo” que con iluminación directa da sensación de profundidad. Haces de luces de colores y efectos especiales suplen toda pintura.
  • Se deben evitar los detalles, de lejos no se ven. Siempre serán éxito en la pintura de un decorado, la SIMPLICIDAD y la SENCILLEZ.
  • Con respecto al cortinado corredizo, se confecciona de la misma manera que en el teatro o ventanales hogareños, con sistema de líneas que permiten abrirlo o cerrarlo con facilidad.

2.2.5. Teatrillo de utilidad para el aula

Seguramente ya conocen otros tipos de teatrillos…

Escenario: Ata cuatro palos gruesos a cuatro sillas. Extiende una sábana vieja entre dos palos frontales y sujétalo con chinchetas a la altura de quien maneja los títeres.

Sujeta otra sábana a los palos de atrás a mayor altura que la anterior, para que actúe como fondo. Quien maneja los muñecos se sitúa en el medio de ambas sábanas. Si creas un paisaje de fondo, asegúrese que sea sencillo o el público no podrá ver con claridad la actuación de los muñecos. Otra manera de hacer lo mismo es utilizar la puerta del aula y extender una sábana entre el marco de la misma.

También puedes realizar un biombo en cartón. En el centro se corta una ventana que será luego la boca del escenario.

III. El títere como recurso auxiliar del docente

Los docentes generalmente utilizan al títere solo como un medio de comunicación con sus alumnos. De este modo introducen la narración de un cuento, lo intercalan entre actividades para informar qué actividad continúa, informan sobre novedades en la sala o en el aula.

Detallamos a continuación algunas situaciones donde el títere es utilizado como recurso auxiliar del docente de Nivel Inicial o Primer Ciclo de la escuela primaria.

  • El títere como educador: enseñanza de algún contenido a través del títere. Ejemplos:
  • En sala de 2 años, se presenta un títere con dientes muy grandes a los chicos. Dientudo les enseña a los nenes normas de higiene: cómo lavarse los dientes, cómo usar el cepillo.
  • En sala de 5 años se presenta un títere-policía que enseña a los nenes educación vial.
  • En Primero o Segundo Grado el títere les recita una poesía e induce luego a los chicos a jugar con rimas a partir de sus nombres.
  • Utilización de títeres para los actos escolares
  • Utilización de títeres para revisar conductas de los chicos: se puede representar una obra en la cual se aborde un tema que sea conflictivo para los niños y con el cual se los pueda sensibilizar para trabajar luego ese tema puntual (la violencia, la discriminación)
  • Representación de conflictos o miedos: el títere representa a un nene que tiene miedo a la oscuridad o que no quiere quedarse sin su mamá en la sala. A través del títere se demuestra a los nenes cómo se pueden vencer esos miedos y superar esos conflictos.

Viviana Rogozinski en Títeres en la Escuela destaca que…incluir títeres para jugar situaciones conflictivas es interesante, pero debe ser trabajado con cuidado teniendo en claro el límite que separa las tareas del terapeuta y del docente… [6]

  • Como intermediario para presentación de técnicas, juegos de expresión corporal, etc.


3.1. Juego e improvisación con títeres: implicancias pedagógicas

Los Nuevos Diseños Curriculares ponen su acento en formar niños perceptivos, críticos y creativos. El desarrollo de la creatividad es tarea de todo educador. ¿Cómo podemos entonces desarrollar la creatividad en los niños? La única manera es crear espacios y medios de expresión que posibiliten que nuestros alumnos manifiesten sus sentimientos e ideas habitualmente inhibidas e inexpresados.

La expresión es siempre acción, un hacer, un construir.. Y uno de los medios más idóneos para ejercer y desarrollar la creatividad es el juego. Aquí es donde podemos destacar la importancia del juego dramático y del juego teatral.

Como afirma Roberto Vega en El Teatro en la Educación, las posibilidades educativas del teatro …responden directamente a la nueva ética de la educación, que tiende a hacer del individuo protagonista de su propio aprendizaje y su desarrollo cultural, haciendo pasar el eje de la actividad por el alumno,; tal actitud democrática da responsabilidad a los educandos en el proceso de crecimiento, propone soluciones como individuos y como grupo, y con la posibilidad de encontrarlas y también de equivocarse, valoriza el poder educador del grupo.. [7]

La función del docente que aplica juegos teatrales no es formar actores sino utilizar el teatro como un vehículo de crecimiento grupal y, según el contexto, también como recurso didáctico. Dentro de estos juegos teatrales es que incluimos la improvisación con títeres. El empleo del títere en la escuela como técnica expresiva es muy importante, ya que la personalidad del títere adquiere características del intérprete-niño, que se comunica con los otros títeres casi sin darse cuenta.

Esta actividad teatral permite al niño hablar, mejorar su lenguaje y enriquecer su vocabulario.

A su vez, cada niño que participa en la improvisación escucha atentamente a los otros personajes y aprende a reaccionar ante las propuestas del otro. Jugando con estas identidades prestadas aprenden a expresarse oralmente y, a su vez, a escuchar a sus compañeritos.

Diferenciaremos el juego y la improvisación con títeres de la representación con títeres.

El juego con títeres es un juego exploratorio y paralelo. Los niños juegan con los títeres, probando sus posibilidades individualmente o en grupo. No hay público espectador.

Las improvisaciones pueden ser producto de ese mismo juego con los muñecos o ponerse al servicio de consignas específicas dadas por el docente.

En estas improvisaciones ya existe un conjunto de acciones y un conflicto. Estas acciones han sido previamente pensadas para llevarlas a la práctica. El docente puede formar grupos de no más de dos o tres niños, para que éstos tengan la posibilidad de relacionarse y escucharse. Estas improvisaciones pueden contar con espectadores o no.

La representación consistirá en la obra de teatro que se lleva a cabo, respondiendo a un texto escrito o no y que ha sido ensayada y dirigida. Dentro de estas representaciones incluiremos las realizadas por los mismos chicos y las realizadas por los docentes para un público infantil.

En el caso de las representaciones llevadas a cabo por los mismos niños, éstas formarán parte de un proceso durante el cual los chicos participarán en el armado de los títeres y la decoración del teatrito. Esta actividad será muy enriquecedora pero el niño aquí no gozará de la misma libertad, manipulará su títere y lo hará actuar sin jugar, siguiendo las directivas del docente y acotando sus diálogos a un guión previamente establecido.

Lo expresado anteriormente no supone que el trabajar sobre un tema preestablecido limite obligatoriamente las posibilidades creativas y de expresión de los niños, siempre y cuando esta actividad que se realice en el ámbito escolar se aborde utilizando al títere como un medio a través del cual los niños puedan expresarse y no intentando obtener de ellos manifestaciones artísticas. Su importancia radicará en el proceso que protagonizará cada niño al realizar sus propios títeres, pensar en un guión, adornar con la ayuda de la docente el teatrito, seleccionar la música adecuada. No se exigirá un producto final de una calidad artística destacada sino que el acento estará puesto en el producto.

En el caso de las representaciones llevadas a cabo por los docentes, el niño se transformará en un espectador y como tal, también movilizará una rica  gama de experiencias de aprendizaje.

El teatro permite a los niños espectadores…procesos de identificación que llevan a compartir diferentes emociones y avatares que viven los personajes; sugiere muchas realidades que favorecen el desarrollo de la imaginación y la creatividad, estableciendo, a la vez, una distancia que impide que queden adheridos a ellos confundiendo sus deseos y temores…. El contacto con esta manifestación artística es, sin embargo, poco frecuente en la realidad de los niños que transitan estas secciones. Por eso reviste gran importancia que la escuela vehiculice el acceso al teatro como bien cultural al que tienen derecho de conocer y disfrutar, iniciándolos en el rol de espectadores teatrales….[8]

3.2. El títere como herramienta de trabajo del niño

Proponemos que no se limiten las posibilidades del títere solo a estas actividades anteriormente mencionadas sino que adquiera mayor protagonismo en las actividades escolares, permitiendo que el niño sea el protagonista , imaginando sus propios personajes, fabricando sus muñecos, creando sus diálogos, manipulando sus títeres, improvisando sus argumentos.

El mundo individual del niño sufre con el títere una transformación de sus poderes imaginativos y corporiza su ensueño poético en realidad tangible. El trabajo con títeres debe dar al niño material poético imaginativo, así, este mismo material será acrecentado con todo lo que el niño posee dentro de sí, para integrarlo luego en su mundo real. Por eso, para enseñar títeres a un niño son necesarios una gran paciencia y un sentido pedagógico libre. Dejar que él manifieste solo sus entusiasmos y condiciones, sin ninguna traba y aceptando  todo lo que aporte de su mundo interior.

3.3. El rol docente

Como docentes tenemos que actuar como observadores y asistentes de los alumnos en cualquier propuesta de trabajo. Procuraremos que antes de comenzar la actividad los chicos tengan organizados todos sus materiales de trabajo y crearemos un espacio para que las ideas de los niños se desarrollen.

Explicaremos, por ejemplo, las consignas de construcción de los títeres una sola vez y luego dejaremos que cada uno elija y cree su personaje como lo ha escogido, tomando ideas de lo que hacen los otros niños, recreando y potenciando su actividad. Para que todos los niños puedan dar lo mejor de sí y se sientan cómodos es importante que el ambiente sea totalmente seguro. Esto depende en gran parte de la actitud de nosotros como docentes. Esta atmósfera para el trabajo se crea, en primer lugar, haciendo que los nenes se sientan libres para elegir sus papeles, sus títeres. Debemos tener cuidado de no instituir primeras figuras. Aún cuando existan niños más extrovertidos o histriónicos, tenemos que cuidar de no sobrevalorarlos. No hay que dejar de lado a ningún nene, cada uno ensayará sus papeles de una manera espontánea.

A pesar de ello, es necesario respetar las afinidades entre los nenes para la formación de subgrupos en los que interactúen con los títeres pero cuidando de que éstos no se constituyan en clanes, para que ninguno se sienta rechazado.

No debemos enjuiciar la actuación de ningún nene pero sí debemos verificar la aplicación de las consignas establecidas en conjunto y cuidar que exista siempre el respeto por el trabajo de los otros compañeros.

El docente debe controlar el grupo, dominar las técnicas, participar en la actuación junto con los nenes. Durante los momentos de improvisación o de llevar a cabo la representación de un guión, el docente será el encargado de hablar, de narrar, de crear el ambiente, de aportar las sugerencias. También el docente tratará de mantener constantemente la atención de los nenes y fijarse que no se mantengan en una actitud pasiva, que todos participen.

En el caso de una representación de una obrita de títeres, el adulto  podrá representar un papel a la par de los nenes: puede ser el títere presentador, el personaje que acudirá en su apoyo, que salvará los huecos que se produzcan, especialmente en la expresión oral. En el Nivel Inicial y el Primer Ciclo de la Educación Primaria, cuando los chicos todavía no se manejan con fluidez suficiente en su expresión oral, cuando no tienen la capacidad de improvisar espontáneamente si no se acuerdan de los diálogos o se distraen, el docente, con su títere presentador, podrá intervenir e incorporarse a escena en cualquier momento, resolviendo estas situaciones, para que la obra siga su curso.

No olvidemos que como docentes actuaremos como trasmisores y receptores de informaciones, narradores, evaluadores, consejeros, compañeros de juegos, etc., pero nuestro objetivo primordial será favorecer las prácticas de la oralidad para que los niños, como se afirma en los Diseños …aprendan a desarrollar su lenguaje en distintos contextos de socialización,…lo cual implica que los docentes tienen que crear las condiciones necesarias para que los niños puedan hablar y escuchar en razón de los propósitos comunicativos más diversos, afirmar el yo y vincularse con otros en círculos cada vez más amplios de relaciones, intercambiar informaciones y conocimientos…ordenar y acatar órdenes, respetar y establecer consignas de trabajo; crear y recrear el mundo en sus propios términos, tomar contacto con el mundo de la ficción, jugar con el lenguaje, vivir las emociones de los personajes[9]

CONCLUSIONES

  • El títere más simple es el guante o manopla, que se ajusta sobre la mano del titiritero y se manipula con los dedos. Los títeres de varas o palos pueden ser planos o tridimensionales y son manipulados por una o más personas, utilizando palos rígidos o varas desde debajo de la superficie del escenario. Normalmente, una sola vara soporta la cabeza y el cuello, y otras dos controlan uno o los dos brazos, mientras que los pies cuelgan libres de control.
  • Las marionetas son títeres accionados por medio de cuerdas o cables desde arriba, normalmente va una cuerda a cada brazo y pierna, otra a la cabeza y otra a la cintura; se pueden añadir cuerdas adicionales para lograr movimientos especiales. Las marionetas y los títeres de varas son articulados de modo que cada parte de su cuerpo pueda moverse de forma independiente.
  • Es normal que el teatro de títeres sea en miniatura para recordar los puestos de feria o un escenario de proscenio en miniatura. Las obras van desde aquellas simples escenas de dos títeres manipulados por un solo titiritero en un teatrillo portátil, hasta elaboradas representaciones de teatro y ópera en un espacio teatral totalmente equipado con decorados y mobiliario proporcionados.
  • Las representaciones elaboradas requieren muchas figuras, normalmente marionetas. La música es una parte integral de la producción de títeres. El diálogo puede estar a cargo de los que manipulan a las marionetas, o de un narrador que describe la acción y el lugar donde se desarrolla.
  • La realidad actual comporta una gran falta de seguridad que se traduce en: violencia en todas sus expresiones, ausencia de valores e incertidumbre, reflejos ambas de promesas incumplidas de un mundo de paz y de una sociedad más justa, y ausencia de modelos que encarnen los ideales de la humanidad. Esta realidad nos lleva a volvernos más individualistas y competitivos y se generan todo tipo de bloqueos, emocionales y físicos. Queremos ofrecer elementos que les den la posibilidad a los niños de abrir canales de comunicación; en los títeres encontramos un vehículo posibilitador de catarsis, un recurso que da lugar a tramitar al niño su propia realidad.
  • El empleo de los títeres en la escuela como técnica expresiva es muy importante, ya que la personalidad del títere adquiere características del intérprete-niño, que se comunica con los otros títeres casi sin darse cuenta.
  • En el plano pedagógico, en lo que hace a la enseñanza del lenguaje, esta actividad teatral permite al niño hablar, mejorar su lenguaje y enriquecer su vocabulario. A su vez, su importancia radicará en el proceso que protagonizará cada niño al realizar sus propios títeres, manipularlos ensayando diferentes movimientos, interactuar con los títeres de sus compañeros, improvisar diálogos, pensar en un guión asistido por la docente, dramatizar cuentos. Todas esas actividades se fundamentan en la nueva ética de la educación, que tiende a hacer del niño y del individuo en general, protagonista de su propio aprendizaje y su desarrollo cultural, al pasar el eje de la actividad por el alumno.


BIBLIOGRAFIA

  • Beloff Angelina, Muñecos Animados, prologuista Antonio Acevedo Escobedo, México, Ediciones de la Secretaria de Educación Pública, 1945.
  • Cueto Mireya, El teatro Guignol, Textos del Teatro Estudiantil de la UNAM, México, 2002.
  • HINOSTROZA AYALA Aquiles. El maestro y los títeres. Edit Lima S.A Lima Perú 1998 INIDE. Educación por el arte. INIDE Lima Perú
  • CERDA Hugo y otros. El teatro de títeres en educación. Edit Andrés Bello Santiago de Chile 1997
  • Bernardo, Mane (1988) Del Escenario del Teatro al muñeco actor. Cuadernos de divulgación .2 .Buenos Aires. Instituto Nacional de Estudios del Teatro. Secretaria Cultura de la Nación.
  • PUCP. Dramatización y títeres dos caminos de expresión: Módulo IV. Pontificia Universidad Católica del Perú Lima Perú 1998
  • RIVAS MENDO Felipe. Los títeres en el aula. Edit. PINOCHO Lima Perú 1999

[1] Beloff Angelina, Muñecos Animados, prologuista Antonio Acevedo Escobedo, México, Ediciones de la Secretaria de Educación Pública, 1945.

[2] HINOSTROZA AYALA Aquiles. El maestro y los títeres. Edit Lima S.A Lima Perú 1998 INIDE. Educación por el arte. INIDE Lima Perú

[3] CERDA Hugo y otros. El teatro de títeres en educación. Edit Andrés Bello Santiago de Chile 1997

[4] Bernardo, Mane (1988) Del Escenario del Teatro al muñeco actor. Cuadernos de divulgación .2 .Buenos Aires. Instituto Nacional de Estudios del Teatro. Secretaria Cultura de la Nación.

[5] PUCP. Dramatización y títeres dos caminos de expresión: Módulo IV. Pontificia Universidad Católica del Perú Lima Perú 1998

[6] RIVAS MENDO Felipe. Los títeres en el aula. Edit. PINOCHO Lima Perú 19993

[7] Beloff Angelina, Muñecos Animados, prologuista Antonio Acevedo Escobedo, México, Ediciones de la Secretaria de Educación Pública, 1945.

[8] Diseño Curricular para la Educación Inicial. Niños de 4 y 5 años. Literatura, Lima Perú 1998.  pág. 350

[9] HINOSTROZA AYALA Aquiles. El maestro y los títeres. Edit Lima S.A Lima Perú 1998 INIDE. Educación por el arte. INIDE Lima Perú